lunes, 22 de marzo de 2010

Niños índigos


por hiko.seijuro
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Los metafísicos y otros gurús también comparten la creencia y la anticipación de este reciente surgimiento del nuevo tipo de humano que ellos llaman Índigos. También se refieren a ellos como Los Niños del Nuevo Milenio, Niños Cristal, Niños de la Luz, Niños Dorados, por mencionar a algunos. La comunidad ufóloga está dirigiendo investigaciones hacia el fenómeno extraterrestre experimentado por los índigos. Sus exploraciones hasta ahora han producido tales términos como Los Nuevos Humanos o, más comúnmente, Los Niños de Las Estrellas.

Gran parte de la información acerca de los Índigo fue transmitida telepáticamente o canalizada por una entidad, nunca encarnada en la Tierra , que se llama Kryon.”; “Kryon es una gentil y amorosa entidad que se encuentra actualmente en la Tierra desde el año de 1991, para ayudar a movernos hacia la alta energía de lo que llamamos “ La Nueva Era ”.”

En diversas páginas de internet se pueden leer las “canalizaciones” de Kryon a través de Lee Carroll, como “Activando la tercera capa del ADN” o “El círculo de la Energía ” (verwww.cultivaelespiritu.com.ar ). Según la “canalizadora” Nancy Tate, Kryon le habla acerca de la “civilización perdida de la Atlántida ”. En “Los Niños Índigo” N. A. Tappe afirma:

“Algunos ya han pasado por la tercera dimensión y hay otros, me parece, que vienen de otro planeta. Son los índigo interplanetarios, por eso los llamo interdimensionales.”

Nancy Tappe fue más allá de su definición inicial, llegó a definir cuatro tipos distintos de Índigo: el humanista, el conceptual, el artista y el interdimensional. Nuevamente definidos con generalidades para que cada uno pueda hallar lo que busca en cualquier niño.


Tipos de Índigos


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El humanista

- El primero es el índigo humanista, que está destinado a trabajar con las masas. Serán los médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana.
- El humanista con frecuencia es hiperactivo y torpe, algunas veces se estrellará contra una pared en su bicicleta porque olvidó poner los frenos; esto es porque no está bien conectado con su cuerpo. Los índigos humanistas no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contenga y probablemente después no lo volverán a tocar.
- Son el tipo de persona al que hay que recordarles las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Suelen dispersarse Fácilmente y hacer varias cosas a la vez.
- Son extremadamente sociables, hablarán con todo el mundo, siempre en forma muy amigable. Tienen ideas muy propias, que defenderán con pasión.
- El índigo humanista es quizás el más ligado a la naturaleza, y se relacionará fácilmente con los animales y plantas, con el medio ambiente y todo lo que le rodea. Se siente indignado y lastimado por las injusticias, y querrá defender a todos y cuidarlos. Si el mundo externo se porta demasiado mal con él, y siente que las cosas le rebasan, se retirará a su propio mundo.
- Algo importante con los índigos humanistas: no es una buena idea juzgarles ni cuestionarles.
- A los índigos humanistas les corresponderá velar por los aspectos sociales y ambientales del nuevo mundo.

Cómo reconocerlo

• Puede ser hiperactivo, o bien hipoactivo, es decir, demasiado pacífico y tranquilo, al grado de parecer a veces indolente.
• Es tremendamente social: ama a todos, aun que sus amigos íntimos serán muy pocos.
• Tiene una marcada opinión propia.
• Puede tener tendencias bipolares: pasar de la euforia a la depresión.
• Es muy consciente de la ecología y el cuidado del medio ambiente.
• Da poco valor a las cosas materiales, así que tiende a perderlas. Por ejemplo: quizás usted tenga que comprarle varios suéteres de la escuela durante el año, por ejemplo.
• No está muy conectado con su cuerpo físico, por lo que suele ser torpe.
• Después de un periodo de hiperactividad, necesita rodearse de paz para volver a centrarse.
• Es frecuente que se sienta incomprendido o poco reconocido.
• Como es muy sensible, puede ser también muy irritable.
• Le encanta hablar con todo el mundo. Esto puede hacer que se olvide del tiempo y de lo que tiene que hacer.
• Suele estar siempre preocupado por algo, y no es raro que tenga dolores de cabeza.
• Le encantan los libros, así que puede convenirse desde pequeño en tina rata de biblioteca.
• La computadora ejerce sobre él una gran atracción; se pasará horas jugando con ella.
• Es distraído y soñador. Puede hablar de “su mundo” y describirlo en vívidos colores.
• Suele ser imparcial.
• Puede tender a auto castigarse si considera que ha hecho algo incorrecto.
• Exige, ante todo, honestidad por parte de los demás.




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El conceptual

- Los índigos conceptualistas están más interesados en los proyectos que en las personas. Ellos serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana.
- Tienen un gran afán investigador y facilidad para desarrollar ideas y nuevos conceptos. Funcionan a su propio ritmo, y no tiene caso apresurarles. No son torpes, por el contrario, son niños muy atléticos y con gran coordinación motora. Tienen gran destreza física y notables cualidades de liderazgo, aunque no están orientados a lograr el éxito tal y como lo conocemos, sino hacia su propia realización.
- Son controladores y a quien más tratan de controlar es a su madre si son niños, y a su padre si son niñas.
- Este tipo de índigo tiene tendencia a la adicción, especialmente a las drogas durante la adolescencia, cosa que hay que cuidar. Sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento.
- Son pulcros, ordenados y cuidan mucho lo que comen (por ningún motivo aceptan carne en su dieta).
- Los índigos conceptualistas se encargarán de las soluciones tecnológicas y de los avances científicos del mañana.

Cómo reconocerlo:

• Le es más fácil ver el todo que las partes que lo integran. Así, puede desarrollar una idea, pero descuidará los detalles.
• Es el típico niño que desarmará el juguete nuevo para ver lo que contiene y cómo funciona.
• Adora los aparatos eléctricos y, por supuesto, las computadoras.
• Así como quiere saber el porqué de las cosas, querrá saber también el porqué de las situaciones.
• Le encanta esconder cosas y tener secretos.
• Prefiere tener siempre el control, mismo que tratará de ejercer primero con sus padres y después con sus maestros.
• Tiene facilidad para encontrar nuevas soluciones a viejos problemas.
• Se siente más seguro cuando las reglas son claras y se establecen rutinas y procedimientos.
• No está muy en contacto con su lado emocional profundo, así que a veces parecerá imperturbable, pero no se engañe: es un índigo, así que es sensible y emotivo, aunque no lo demuestre.
• Sus ideas y opiniones suelen entrar en conflicto con las de los demás, razón por la cual es frecuente que se sienta rechazado e incomprendido. En casos extremos, puede actuar con violencia, como por ejemplo haciendo grandes berrinches, pero rara vez será agresivo física o verbalmente con los demás, especialmente si son más débiles que él.
• Se aburre fácilmente en el colegio, sobre todo si éste tiene sistemas de enseñanza demasiado convencionales y rígidos.



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El artista

- El índigo artista es mucho más sensible que los otros niños, y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Pero si su físico es de aspecto delicado, su alma en cambio es fuerte y de gran resistencia.
- Estos niños están más inclinados hacia el arte, son muy creativos y serán los profesores y artistas del mañana. Sea lo que sea a lo que se dediquen, siempre estarán orientados hacia el lado creativo. Dentro del campo de la medicina, serán cirujanos o investigadores. En el campo del teatro, serán los actores.
- Entre los 4 y los 10 años, pueden involucrarse en hasta quince actividades creativas diferentes, le dedicarán cinco minutos a una y luego la abandonarán. Y ya desde esa corta edad, pueden intentar tocar diversos instrumentos musicales, porque la música será para ellos una fascinación constante. Pueden elegir su camino definitivo ya en la adolescencia.
- Un índigo artista es quizá el que más recuerdos tiene de sus vidas pasadas. Posee también una voluntad de hierro y sabe utilizarla, porque generalmente consigue lo que quiere.
- Como es artista, tiene problemas para comprender una lógica demasiado rígida, así que tampoco tolerará que le impongan nada. Por su parte, es muy consistente en su conducta y también en sus sentimientos, ya que tendrá perfectamente identificado a quién quiere y a quién no. Y por cierto, cuidado con esa persona a la que su niño índigo rechace, por algo lo hace: recuerde que él o ella percibe cosas que usted no.
- Su pequeño cuerpo es ágil y flexible, y tiene una envidiable capacidad de relajarse y hasta dormirse profundamente en cualquier parte. Es rápido para evaluar las situaciones y actuar en la forma que más correcta le parezca.
- Es muy intenso en sus actividades, sobre todo en aquellas que le gustan. Cuando está concentrado, no hay poder humano que le distraiga, y esto ocurre desde muy corta edad.
- Los índigo artistas de 2 o 3 años de edad saben hacer cosas que al parecer nadie les ha enseñado, y se comunican muy bien con los otros niños. Pueden perder su espontaneidad cuando entran a la escuela, debido a las presiones externas.
- Los índigos artistas tendrán a su cargo el desarrollo creativo y espiritual del mundo de la Era de Acuario.

Cómo reconocerlo:

• Se abstrae con las pinturas y lo colores. Es un pequeño dibujante nato. También le encanta que le hagan dibujos.
• Se pasará horas mirando las imágenes de los libros.
• Necesita muy poco sueño para reponerse: lo tendrá usted danzando por la casa a muy temprana hora de la mañana.
• Se siente inclinado por todo lo creativo, y lo utiliza como forma para expresarse: música, danza, el teatro, los títeres, el circo, la pintura. Conviene fomentar en él esta cualidad desde que tenga uso de razón.
• Es un intelectual de nacimiento: se aprenderá las historias de los libros, y muchos de sus juegos tratarán de representar estar historias.
• Le es fácil comprender palabras en otros idiomas, y repetirlas.
• Puede entrar en conflicto con sus emociones, que suelen ser demasiado intensas.
• Es hipersensible, pero sabe adaptarse a las situaciones. Las evalúa con rapidez y actúa en consecuencia.
• Si usted no le da una solución o una respuesta, él o ella buscará las suyas propias.
• Siempre está pendiente de todo lo que sucede. Espera ser informado y además, que su opinión sea tomada en cuenta.
• De todos los índigos, en el artista es más notable la capacidad de sanación.
• Sus poderes extrasensoriales están muy desarrollados. Y no le extrañe que hable con amigos imaginarios que, sin embargo, pueden estar realmente ahí, aunque usted no los vea.
• Contará muchas historias fantásticas, y exigirá que se le crea.
• En el lado negativo, puede ser arrogante, narcisista, y tremendamente obstinado. Sin embargo, responde bien a las explicaciones, más que a las órdenes.
• Su mirada especial refleja la sabiduría que se encierra en su alma, y que seguramente ha reunido a través de muchas vidas pasadas.
• Como todos los índigos, siente que proviene de la realeza: no serán extrañas, en un niño o niña artista de la Nueva Era, las expresiones como “soy una reina” o “yo soy el rey’. Hágale caso: puede muy bien serlo.
• Tiene una gran fuerza espiritual, y es muy compasivo.



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El interdimensional

- Es uno de los más “índigo” de las cuatro categorías, capaz de moverse en distintas dimensiones de emoción y pensamiento, de ahí su clasificación.
- Entre los 1 y 2 años ya no se les podrá decir nada, porque habrán desarrollado un profundo sentido de su identidad, y querrán hacer todo solos. Algunas de sus frases típicas son: “Yo ya lo sé” o ‘Yo puedo hacer eso”, o “Déjame solo”.
- Pueden llegar a convertirse en bravucones y fanfarrones, porque son mucho más corpulentos, y también porque no encajan en ningún patrón de los otros tres tipos de índigo.
- El índigo interdimensional lo sabe todo, e impone una tremenda carga en sus padres, porquesiempre quiere tener la razón. Esto exige que los padres y maestros sean muy flexibles con él, pero no demasiado permisivos.
- Como todos los índigos, tiene una mente despierta y cierta sabiduría interna que le permite escuchar razones y darse cuenta de que está equivocado, si esto se le demuestra amorosamente, sin humillación ni represión.
- Se siente más seguro si los límites son claros y si hay orden y disciplina en las cosas. Si los padres no le ponen límites, el niño o la niña establecerán los suyos, ya que prefiere definir sus propias reglas del juego, y suele ser experto en derribar obstáculos y derrumbar opiniones.
- Es un auténtico paladín de la justicia, y esto puede hacer que tenga conflictos con la autoridad. Un índigo interdimensional jamás permitirá que alguien le obligue a hacer algo que vaya en contra de sus ideas, o que sepa que no es correcto.
- A estos índigos interdimensionales les corresponderá establecer y llevar a cabo las grandes reformas sociales, espirituales y económicas del nuevo mundo. Son estos índigo quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este planeta. Son, de entre todos, los verdaderos realizadores del cambio.

Cómo reconocerlo:

• Es extremadamente racional. Quizás por esto siempre está lleno de ideas y pensamientos nuevos, que suelen chocar con las formas de pensar de quienes le rodean.
• Al igual que el índigo conceptual, no está muy en contacto con su lado emocional profundo (escudo defensivo).
• Siempre quiere tener la razón. Lo asombroso es que, gran parte de las veces, la tiene.
• Por supuesto, nació para ser líder y lo sabe, porque está muy consciente de su misión. Pero si no puede desarrollar esta cualidad, si no es comprendido, entonces “aventará la toalla” y negará cualquier responsabilidad.
• Puede ser un auténtico dictador, controlador y dominante. A todos les dice lo que deben hacer, incluyendo a sus padres y maestros, lo cual le acarreara pleitos y conflictos.
• Ve más allá de lo que perciben los ojos físicos: sus ojos del alma y sus facultades paranormales están muy desarrollados.
• Exige que se le preste completa atención.
• Le encantan las representaciones de la vida; quizás por eso es amante del teatro y también de los juegos de tipo social en donde se representan papeles de la vida real.
• Tiene facilidad para ver el engaño, y no tardará en descubrir la verdadera personalidad sentimientos o pensamientos de las personas, despojándolas de caretas. Esto porque él mismo es un ser auténtico, que dice lo que siente y lo que piensa, y enemigo declarado de la hipocresía.
• Si decide que una acción es la correcta, la llevará a cabo contra quien sea.
• Le gusta tener siempre la última palabra.
• Es muy poco tolerante con el autoritarismo, las órdenes que considera injustas y rígidas, y las instrucciones tajantes.
• Cuestiona constantemente las antiguas creencias, tradiciones y modos de hacer las cosas. Esto se nota principalmente durante la adolescencia, en la que puede convertirse en un rebelde y en un auténtico activista.
• Tiene una enorme fuerza espiritual.
• Tiene una gran necesidad de disciplina para poder desarrollarse creativamente. Los padres deben orientarlo a cada paso del camino, encauzando la poderosa energía de su mente, su cuerpo y su alma.

Zombies


Los muertos vivientes -criaturas legendarias y catalépticas del ritual vudú- protagonizan el nuevo cine de terror. Y los científicos entran en escena para explicar su posible existencia en el mundo real.

LA CIENCIA FRENTE A LOS ZOMBIES:

Verdad y mentira sobre los muertos vivientes
FUENTE: Muy Interesante - Edición mexicana de Marzo 2009.


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El 2do mayo de 1962 un hombre llamado Clairvius Narcisse fallecía en un hospital de Haití. Su muerte, causada por la desnutrición y acompañada de fiebre alta, dolores y problemas respiratorios, fue certificada por dos médicos. La familia le enterró en un pequeño cementerio, pero 18 años más tarde se le vio en el mercado de MI pueblo semidesnudo y con la mirada perdida. Según contó la revista Time, Clairvius se acercó a su hermana y ella gritó horrorizada.
"La creencia en los zombis se basa en la teoría de que algunos hechiceros haitianos tienen el poder de devolver la vida a gente muerta y enterrada", escribió en 1945 Louis P. Mars, profesor de psiquiatría en el Instituto de Etnología de Haití. "Se dice que a algunos granjeros ricos les ayudan seres misteriosos que trabajan en sus granjas, roban dinero para ellos, viajan a velocidades fantásticas y vuelan como aviones. Se supone que se trata de hombres y mujeres que murieron y I nerón devueltos a la vida gracias a potentes drogas". Y añadió: "Nunca he encontrado a nadie en Haití que pudiera asegurarme que ha visto un zombi. Sin embargo, muchas veces oigo hablar de alguno que vive en un pueblo. Son vagabundos enlennos que no pueden decir su nombre ni dar información sobre su pasado o su estado actual".



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¿Que hay de nuevo, Felicia? La prensa local aseguraba que la mujer de la foto superior, con síntomas de esquizofrenia, era una zombi. Apareció vagando por los alrededores de un pueblo de Haití y los lugareños la identificaron como Felicia Félix Mentor, una vecina fallecida tres décadas atrás. Incluso miembros de su familia reconocieron que la pordiosera no era otra que su difunta Felicia. El hecho ocurrió en 1937 y, aunque nunca se demostró, todos interpretaron que la tal Felicia había sido víctima de un ritual vudú. como el que se muestra en la imagen principal (en una fotografía de Cristina García-Rodero). Al futuro zombi se le hace ingerir una pócima elaborada por un houngan, o hechicero, que contiene toxinas que inducen a la catalepsia. Este es un estado biológico en el que el afectado yace inmóvil, en muerte aparente y sin signos vitales.


En 1982 la historia de Clairvius movió al etnobotánico de Harvard Wade Davis a viajara Haití. Encontró que existía una pócima llamada cuup de pondré que se aplicaba de manera tópica e inducía el estado zombi. Tras hacerse con algunas muestras, Davis encontró que el ingrediente clave era la tetrodotoxina, una toxina neniosa que en cantidades minúsculas -menos de un miligramo, lo que cabe en la cabeza de un alfiler- es capaz de matar a un adulto. Sus efectos son conocidos en Japón, pues es producida por el hígado y los órganos reproductores del pez globo -fugu-, una de las delicatesen más apreciadas en el mundo nipón y que sólo pueden preparar cocineros con licencia especial.
Los primeros síntomas de envenenamiento aparecen de 20 minutos a tres horas después de haberlo consumido. Empieza con un entumecimiento de los labios y la lengua, seguido de una sensación de estar flotando, dolor de cabe/a, náuseas, vómitos y diarrea. La parálisis se extiende por el cuerpo, a lo que hay que añadir dolor al respirar, convulsiones, alteraciones cognitivas y arritmia. Puede suceder que la víctima, totalmente paralizada, se mantenga lúcida hasta su muerte, que puede llegar de media hora a ocho horas después de haber ingerido la tetrodotoxina.

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• Química y religión se unen para aniquilar conciencias. 

Cuando Davis reveló sus descubrimientos en La serpiente y el arco iris (1985), un best seller que fue llevado a la gran pantalla por el director Wes Graven, surgió la controversia. En él aseguraba que gracias a esta toxina se podía convertir a una persona en el clásico zombi sin conciencia. Muchos críticos afirmaron que había exagerado sobre las propiedades químicas del coup de pondré.
Tres años más tarde, Davis publicó Passage oj Darkness, una obra menos seasacionalista y mucho más documentada. Su punto de partida era claro: "Las pruebas sugieren que la zombificación es una forma de sanción social impuesta por ciertos colectivos para mantener el orden y el control en las comunidades locales." Davis argumentó que no tenía sentido convertirá la gente en esclava para trabajar en el campo, ya que un jornalero cobraba la mísera cantidad de un dólar al día. Del mismo modo, en una sociedad tan violenta como la haitiana, deshacerse de los enemigos por medios clásicos es mucho más sencillo y barato que la zombificación.
La creencia de que la tetrodotoxina es por sí sola culpable del estado de los zombis constituye un error. De hecho, las facultades mentales de los intoxicados por/M«w que so breviven no se ven mermadas una ve/ se han recuperado. Davis afuma que la toxina es necesaria, pero no suficiente, y que el folclore vudú es vital para que funcione. En electo, el mejunje no se elabora siguiendo una fórmula exacta, sino que parte de recetas mágicas que el hechicero -Ijokor u houngan- afina mediante la técnica de ensayo y error. Pocas de esas pócimas funcionan y, según este científico, el número de zombis es muy pequeño.


• Los vampiros les abrieron las puertas a la fama.

La adaptación cinematográfica de La serpiente v el arco iris fue un éxito de taquilla, aunque no era la primera vez que los resucitados protagonizaban un filme. La memorable película de Jacques Tourneur Yu caminé con un zombi (1934) popularizó la leyenda haitiana. Sin embargo, el mundo de los muertos vivientes dio un giro espectacular cuando el novelista Richard Matheson publicó Soy leyenda, en 1954: una pandemia bacteriana arrasa el planeta y convierte a la gente en vampiros. En un apocalíptico Los Ángeles, el protagonista -inmune a la bacteria- lucha en solitario contra hordas de chupasangres que pretenden acabar con él. A pesar de tratarse de una novela de vampiros, su planteamiento tuvo una enorme influencia en las películas de zombis. Dejaron de lado el ritual vudú para convertirse, literalmente, en muertos vivientes.
"Empezó a disparar... las balas destrozaban el lugar. Vi una de esas cosas recibir treinta disparos. Tenía que estar muerlo, pero continuó acercándose. Hasta que recibió un tiro en la cabeza... La única manera de detenerlos es dispararles en la cabeza". De esta fomia se explicaba Ben, uno de los protagonistas de La noche de bs muertos vivientes, cinta pionera en este subgénero del cine de terror con alto contenido en sangre y visceras. En ella, su dircctor y coguio-nista, George A. Romero, ponía las bases de lo que sen'a el leitmotiv de otras tan exitosas como Residen! Eml, 28 días después, El Amanecer de los muertos, la española Rec o la comedia Zombies Party.
Lo que todos tenemos en mente cuando hablamos de zombis es un cadáver reanimado. Según Kim Paffenroth, estudioso de las religiones y autor del libro El evangelio de los muertos vivientes, las características de estas criaturas en el imaginario colectivo son tres: se les puede matar de un tiro en la cabeza; suelen ser lentas -mental y físicamente-, pero lo que pierden en velocidad lo ganan en fuerza; comen personas y transmiten su condición a mordisco limpio.

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• El mejor candidato para la pandemia sería un prión.

Precisamente el contagio vía mordedura es un detalle fundamental para entender su expansión en el mundo terrorífico que plantea el cine, pero este tipo de transmisión limita a los guionistas cuando se trata de buscar el origen de la epidemia, que suele ser un virus o una bacteria. Lo curioso es que las películas recientes no hayan incluido como fuente de la enfermedad algún agente parecido a un prión, la proteína responsable del mal de las vacas locas o del Creutzfeldt-Jakob (ECJ), en humanos.
Recordemos que los priones producen trastornos que afectan al sistema nervioso central, una característica básica de la infección xombi. Además, esta rara enfermedad comparte muchos síntomas, con los. de un muerto viviente. En las etapas iniciales, los enfermos de ECJ sufren fallos de memoria, cambios de comportamiento, falta de coordinación y perturbaciones visuales. A medida que progresa, el deterioro mental se hace más pronunciado y pueden darse movimientos involuntarios, ceguera, debilidad de las extremidades y coma, culminando con la mueile del paciente.


• Sus síntomas recuerdan a los de determinados virus.

Pero parece ser que un virus da más juego que el prión en la gran pantalla. La infección viral ocurre por contacto con los Huidos corporales del xombi, lo que, además de la saliva, debería incluir la sangre y
las secreciones del muerto viviente. Esto no suele tenerse en cuenta en el cine, soba* todo cuando le disparan a bocajairo y parte de \z sangre salta a la cara del humano.
Si nos fijamos en cómo evoluciona un infectado en las películas del género, podemos extraer'un patrón básico. Los primeros síntomas, que apaiiecen al poco tiempo del contagio, recuerdan a los de la gripe. Pero unas horas más tarxle, la salud del afectado empiexa a deteriorarse de forma acelerada, a la par que el agente viral invade el sistema nervioso. Evidentemente, los estadios finales de la infección conducen a la muerte, momento en el que el virus se ha hecho con les riendas del sistema nervioso central. El ya xombi, carece de conciencia y desarrolla unas conductas violentas. El movimiento lento y desacompasado podría ser debido a que el vims aún no ha logrado controlar los impulsas eléctricos que gobiernan las extremidades.
¿Pero hay algún virus que pueda desatar este cuadro clínico? Los aficionados a las películas de zombis señalan a los mononegavirales, vims de ARN que causan enfermedades como la rubeola, la rabia o las peligrosas fiebres hemorrágicas -virus Ébola y Marburgo-. Lo que resulta más dilícil de justificar es que el virus y zombi sea fatal en el 100% de los casos. Únicamente el VIH se acercó a este porcentaje en los primeros años de la pandemia del sida; y el Ébola puede causar excepcionalmente la muerte del 90% de los afectados.


• Colapso hepático y renal seguido de hipotermia.

Más inverosímil es que la vuelta a la vida del finado esté orquestada por el propio virus, como sucede en las películas de George A. Romero y en la española de Jorge Grau No profanar el sueño Je los muertos. No obstante, juguemos a la especulación científica para imaginar cómo podría suceder. Todo debe comenzar con un ataque masivo a los órganos vitales. La ictericia -coloración amarillenta de la piel- podría deberse a daños en el hígado. Es posible que esta viscera, junto con los riñones -los xombis no hacen pis-, sea uno de los primeros objetivos del virus. Otro síntoma común es la hipotermia. El corazón rebaja drásticamente el ritmo de los latidos, lo que conlleva la falta de riego y la muerte de gran parte de la masa cerebral, esencial para que el huésped pierda la conciencia y que el virus pueda tomar el control del organismo.
A medida que nos adentramos en el perfil biológico del xombi hollywoodiease las cosas se ponen má.s difíciles de explicar: Por ejemplo, su aparato circulatorio. Al dispararles no sangran, como mucho mana de ellos una sustancia negra muy viscosa -los aficionados la llaman aceite de zombi-. Esto significa que su corazón dejó de latir y las arterias no reparten comida ni oxígeno a las células. Esta situación es insostenible. Para resolver la paradoja, algunos aficionados postulan que la sangre zombi podría ser bombeada por los músculos esqueléticos, pero eso implicaría algún proceso desconocido. Otra posibilidad es que funcione a gran escala el mecanismo por el que se alimenta la córnea del ojo, que no tiene capilares y cubre sus necesidades de oxígeno con las lágrimas y el humor acuoso. ¿Podrían usar este recurso los guionistas? No, pues la luera de la gravedad jugaría en mi contra. No hay manera de bombear hacia la cabeza la sangre que baja a los pies. El resultado sería que los pobres zombis sangrarían a chorros, algo no demasiado grave, pues es bien sabido que soportan grandes pérdidas de su aceite vital.


• Su carne debería desprender un hedor pútrido.

Los retos fisiológicos a los que se enfrenta un muerto viviente son insuperables. Aunque parece que aguanta mucho tiempo sin comer, su destino linal debe ser la muerte por inanición, que es la manera de eliminarlo en la película 28 días después. Sin nada -o poco- que echarse a la boca, los cadáveres andantes queman sus propias grasas corporales y luego las proteínas musculares. Todo esto tiene un efecto global que no se contempla en las películas: tarde o temprano, el zombi pierde su capacidad para moverse. Ahora bien, esto no es lo peor' que puede ocurrirle. La casi inexistente actividad metabólica lo deja en lo que es, un cuerpo muerto y en proceso de descomposición. Esto lo convierte en cobijo ideal para insectos y microorganismos necrófagos. En este sentido, resulta incomprensible que ninguna película mencione lo que sería la señal de identidad más característica de un muerto viviente: su repugnante olor, producto de sustancias como la pulrescina o la cadaverina. Es más, por el grado de descomposición seríamos capaces de determinar su edad. Las infecciones en las heridas y las llagas, así como su incapacidad para calentarse en condiciones de bajas temperaturas, deberían hacer que fuese todo un milagro que cumplieran un año de vida.
Hasta ahora a duras penas hemos podido justificarlo todo aludiendo al colapso global del sistema nervioso. Al tener' cortocircuitados los receptores del dolor; no sienten las heridas abiertas, los huesos rotos o los miembros amputados.

• Producen tanta endorfina que no sienten dolor.

Los zombimaníacos argumentan que en el interior de los zombis se produce una descarga masiva de endorfinas guiada por el virus. No está mal pensado, ponqué así también explican su anormal fuerza. Del mismo modo, sin percepción del dolor' no hay conciencia del daño que se puede sufrir; por eso son capaces de foiyar su cuerpo al máximo. En definitiva, si los zom-bis hoflywoodienses han perdido la conciencia y tienen desconectado todo el sistema nen'ioso central -salvo para mantener la actividad motora-, no es de extrañar que muchos paseen sin la mitad del cráneo para disfrute del espectador.
Llegados a este punto, parémonos en un asunto crucial ya mencionado: la pérdida de conciencia. ¿Cómo podemos justificarla? De partida, debemos rijamos en el cór-tex o neocórtex, la parte externa del cerebro donde se alojan las funciones superiores. Los animales que no poseen este casquete pensante presentan "un comportamiento iastinlivo y estereotipado", según el psicólogo Richard Gross. No obstante, esta carencia no quita que probablemente desarrollen algún tipo de conciencia propia.


• ¿Por qué sólo les apetece la carne humana?

En 2008, los biopsicólogos alemanes Ilelmut Prior, de la Universidad Goethe, Ariane Schwar/ y Onur Günlürkün, de la Ruhr Universitaet Bochum, descubrieron que las urracas son capaces de reconocerse ante un espejo. Es algo sorprendente, ya que las aves carxxen de córtex. Por lo tanto, sin esta lámina neuronal propia de los mamíferos también puede haber conciencia. Eso sí, lo que resulta imposible es que un miembro cortado tenga vida propia, como
la mano de Terroríficamente muertos. Con todo, un /.ombi con un cerebro seriamente dañado podría experimentar algún I ¡pode memoria. El fiambre sería capaz de reproducir comportamientos rutinarios, reconocer" lugares cotidianos y orientarse. Así podemos justificar guiones como el de El amanecer de !os muertos, donde acuden en masa a los centros comerciales, o Ju tierra de los muertos vivientes, en la que repiten mecánicamente lo que hacían en vida.
Sigamos con nuestro razonamiento. La destrucción del cerebro conlleva un efecto demoledor sobre los órganos sensoriales, con la desaparición de los sistemas visual y auditivo. Aparte del tacto y el ansio, el zombi podría conservar el olíalo, si mantiene intactas estructuras del sistema límbico como la amígdala, que controla la rabia, el miedo, la agresión y otras emociones. Esto explicaría por' qué no se devoran entre sí: los zombis huelen la muelle e identifican su carne como poco apetecible.
"Cuando el infierno esté lleno, los muertos caminarán sobre la Tierra", decía la publicidad de la película '/.ombi. ¿Realmente podrían acabar dominando el planeta? El neurocientílico Andera Sandberg, de la Oxford University, ha hecho simulaciones sobre la evolución de una población de humanos y zombis en una verdión del clásico problema ecológico de los zorros y los conejos. Teniendo en cuenta que su velocidad de desplazamiento es de unos pocos kilómetros al día, las plagas de zombis suelen estar' auto-ireguladas. Empiezan con una expansión rápida y luego alcanzan un equilibrio para ir desapareciendo a medida que se termina la comida. Por supuesto, existe una presión evolutiva sobre ellos. Si matan |X'i» > no mueixlen acaban desapareciendo, por lo que están obligados a evolucionar de modo que hieran al mayor número de personas posible para mantener la población.

• Pon los ojos en blanco y únete a la megafiesta

Algunos aficionados más sutiles opinan que eso de que los zombis devoren gente para alimentarse es algo que los guionistas deberían olvidar, porque si están muertos, no lo necesitan. ¿Pero entonces a qué obedecen sus ataques a los seres humanos? Podría deberse a un efecto envilecedor del viius: si se activa la necesidad de comer; se consigue que el muerto viviente sea más violento.
Sean como sean estas criaturas, la mejor forma de disfrutar del espectáculo zombi es acercarse a la fiesta The it's alive show que se celebra cada mes de octubre en Monmeville, Peasilvania, y que culmina con la caminata por el centro comercial de esta ciudad, donde se desarrolló la segunda película de la saga Zombi de George A. Romero. Como dicen los organizadores, si quieres convertirte en muerto viviente sólo debes pintarte de negro alrededor de los ojos y elevar" una mirada pendida al cielo.


• Experimentos científicos que maravillarían a los brujos vudús.

Vivir sin cabeza o resucitar tras minutos de muerte clínica es posible si ciertas funciones biológicas quedan intactas. Los científicos lo han demostrado con experimentos de reanimación de cadáveres de animales.

• El pollo decapitado. En 1945 el joven gallo Mike iba a convertirse en el plato principal de la comida de los Olsen, unos granjeros de Finita (Colorado). Uoyd, el cabeza de familia, cogió el hacha y calculó cómo conservar la mayor porción de cuello posible, ya que a su suegra le encantaba esta parte. Tras el hachazo, el decapitado Mike se levantó y se arregló las plumas. Uoyd no había cortado la yugular y un coágulo había impedido que el ave se desangrara. Se había llevado casi toda la cabeza excepto una parte del tronco del encéfalo, que controla actos reflejos incluidos el latido del corazón y la respiración. Mike sobrevivió durante año y medio. Uoyd lo alimentaba inyectando la comida por el esófago con una jeringuilla. El ave, que engordó 2,5 kilos, se convirtió en un atracción de feria que reportó a los Olsen más de 4.500 dólares al mes. El negoció terminó cuando Mike se asfixió durante una gira en Ari-zona. Pueden ver fotos del ave en www.mike-theheadlesschicken. org/photogallery.php

• Perros del más allá. En 2005, científicos del Safar Center for Resuscitation Research de la Universidad de Pittsburgh, en EE UU, lograron revivir a varios perros en el curso de unas investigaciones de medicina paliativa. Los científicos extrajeron la sangre de los canes y la sustituyeron por una mezcla salina enfriada con oxígeno y glucosa. Los animales entraban así en muerte clínica. Tres horas después, se les extrajo el producto y les devolvieron su sangre. Bastó un electrochoque para que resucitaran. Sólo unos pocos perros mostraron daños permanentes.

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• Resurrección. En 1940 se difundió el documental soviético Experimentos en la reanimación de organismos (puede verse en YouTube). Narrado por el Nobel de Medicina J.B.S. Haldane, mostraba cómo Sergei S. Bryukhonenko -inventor del autojektor, un corazón-pulmón artificial-, hacía experimentos con un corazón canino. El órgano latía unido a unos tubos y a un pulmón externo accionado por fuelles. En otra secuencia, puede verse la cabeza de un perro mantenida con sangre oxigenada que responde a estímulos externos. Bryukhonenko también provocó la muerte clínica a un can, le extrajo la sangre y tras 10 minutos lo conectó a su autojektor.
Después de un tiempo, el corazón recuperó su ritmo, al igual que la respiración. Muchos piensan que esta película no fue más que propaganda soviética, aunque los procedimientos empleados habían sido publicados por Bryukhonenko. Este afirmó que las cabezas sobrevivían unos pocos minutos y los perros, unos cuantos días.

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