domingo, 15 de julio de 2012

La cascada de la diosa Erzulie



Cada año, en el mes de julio, tras ahorrar durante varios meses, miles de peregrinos se desplazan hasta una cascada situada a 150 km al norte de Puerto Príncipe (Haití) para dejarse mecer por sus aguas. Los cuerpos, los cánticos y la música rara -la mas común en las celebraciones vudú- se mezclan con los perfumes de hierbas y las pociones preparadas ex profeso para demandar los presuntos favores de los espíritus. Los creyentes pasan horas bajo el sonido y el frescor del agua, re/ando, abrazándose... Muchos lanzan al cielo su ropa vieja, símbolo de un pasado que quieren dejar atrás. Y algunos consultan a los hotigan (sacerdotes) o a las nmmbó (sacerdotisas), poseídos por los loas (divinidades del vudú). Miles de fieles, incluidos niños y mujeres embarazadas, se apiñan bajo la cascada para recibir el baño de la suerte e invocar a Ewa Ezi-li, uno de los principales dioses del panteón vudú. Bajo la tromba de agua es imposible oír una palabra; los devotos bailan, hacen abluciones con sus botellas y sus cuencos de calabaza y se entregan a la comunión con sus santos, los loas. Estos tienen nombres barrocos y coloniales, como Barón Samedi, Maman Brígitte, Papa Legba, Damballa y Papa Ogou. Cuenta la leyenda popular que en 1847 Er-zulie Dantor, la diosa vudú de la belleza y el amor, se apareció sobre un árbol en esta cascada y empezó a curar a los enfermos y a obrar milagros. Los sacerdotes católicos lo vieron como una blasfemia y ordenaron talar el tronco, erigiendo a pocos metros una iglesia en honor a la Virgen.
Sin embargo, por obra y arte del sincretismo haitiano, Erzulie se camufló en la católica Virgen de los Milagros. Desde entonces, muchos de los habitantes del país más pobre de América consideran las aguas de Saut d'Eau benéficas y curativas.


PURIFICARSE PARA LOS ESPÍRITUS
Desde primera hora del día, los fieles haitianos comienzan a acudir a los campos santos cargados de café, klerec (bebida autóctona de fuerte graduación alcohólica) y todo tipo de alimentos que ofrecer a los espíritus. El vudú, aunque no de una forma siempre visible, está presente en todos los ámbitos de la vida del país y hasta los colores azul y rojo de la bandera nacional representan a Ogou, espíritu de la guerra, el fuego y el Cosmos. Previamente a la recepción del espíritu, el rito exige que las mujeres consagradas a la religión vudú purifiquen sus cuerpos y limpien sus órganos sexuales con un líquido que extraen de una botella repleta de hierbas. Violentos movimientos, bailes y una continúa ingesta de alcohol caracterizan los momentos previos, en los que las sacerdotisas del vudú prestan sus cuerpos a los espíritus de los muertos. La multitud que, en todo momento, permanece alrededor de los sacerdotes, los anima con cantos y gritos en sus contactos con el otro mundo. Otra de las características esenciales de esta religión de origen africano es su profunda fluídez, en parte porque no tiene liturgia ni teología escrita, y en parte por las diversas influencias que ha recibido de otras creencias. Trepar hacia la cascada, de una altura de 30 TÁ, no es fácil, pero vale la pena intentarlo. Algunas mujeres emprenden el camino para que Er/ulie les dé la gracia de concebir el hijo que anhelan, otros esperan conseguir sanar a un familiar enfermo, también los hay que sueñan con la green cara que les permita emprender una nueva vida en EE.UU. Cualquier excusa es buena para asistir a la primera de las tres grandes celebraciones católicas-vudúes, que atrae a gente procedente de todas las partes de Haití y reúne a personas de todas las clases sociales.

AHORRAR PARA PEREGRINAR
Llegan después de muchas horas de camino a pie, en burro o en tap tap (autobús rojo típico) en busca de buena suerte y beneficios. En el país más pobre de América el precio de este
viaje puede significar días o meses de trabajo, algunos incluso gastan la mayoría de sus ahorros para llegar aquí, aunque sea una única vez en toda su vida, sacrificio que será recompensado por las bendiciones que presuntamente recibirán los peregrinos al bañarse en las aguas místicas de la cascada de Saut d'Eau (salto de agua, en francés), en este pequeño pueblo llamado Ville Bonheur, ubicado en el departamento Centro.
En esta fiesta de tradición vudú se honra a las diosas iwa con ceremonias cristianas, como la Virgen de los Milagros (conocida aquí como la Virgen del Carmen), en una simbiosis que mezcla el cristianismo con las raíces africanas que años atrás trajeron consigo los esclavos. En lengua creóle, el término oficial de vodou se refiere únicamente a la religión de Haití. La palabra proviene de la voz fon vudu (espíritu divino), que se usa todavía en Benin, cuna africana del vudú. Como antiguo reino de Dahomey, Benin proporcionaba los escla-
vos que se necesitaban en aquel momento en Haití, los cuales siguieron rindiendo culto a su religión ancestral. Los practicantes suelen huir del término anglicanizado voodoo (del que proviene el término español "vudú") por sus connotaciones morbosas, que, para ellos, están fuera de la realidad.


FERVOR RELIGIOSO
Cerca de la cascada, hombres y mujeres venden velas, cordones azules y blancos que representan a los loas e imágenes de la Virgen de los Milagros. Los tambores tocan ritmos sincopados y algunas personas entran en trance, hablando en voz alta y moviéndose frenéticamente.
Cuando cae el sol, el ambiente se relaja y se llena de espiritualidad. Algunas mujeres arrojan en un árbol perfume hecho con las hojas de trois parole (tres palabras) para obtener buena suerte, mientras rezan con las manos juntas y dan vueltas alrededor del tronco.
•» Durante los días que dura el peregrinaje el pueblo se llena de visitantes en una auténtica invasión. El resto del año nadie se acerca a este rincón de Plaine du Cul de Sac, pero durante esos días la gente acampa a sus anchas o, mejor dicho, como puede. Algunos vienen provistos de tiendas de campaña, otros duermen en casas de amigos y los más acaudalados, así como la prensa, se alojan en el hotel Villa Marie Robenson & Georges, un destartalado hostal que durante las fiestas hace pagar sus mugrientas camas al increíble precio de 100 dólares, aprovechándose de ser prácticamente el único hotel de la ciudad, por lo que muchos deciden visitar el Wozo Plaza Hotel, en el cercano pueblo de Mirebalais, con mucha mejor reputación y un servicio más ajustado al precio.

VUDÚ: UNA RELIGIÓN MUY ANTIGUA
Fue en el siglo XVI cuando el vudú llegó a América como la "religión poli/.onte" de los esclavos africanos encadenados en Haití y Santo Domingo (lo que antes se llamaba Isla Española). Como en otros cultos, en el vudú, el instante previo a la muerte define de alguna manera el futuro del alma. Un creyente moribundo debe recibir por eso la visita de los hougans o las nmmbós, encargados de liberar su alma de los espíritus que no la dejan partir adonde tiene que ir. Esto se produce en la ceremonia del dessoimen.
El vudú se cuenta entre las religiones más antiguas del mundo. A caballo entre el politeísmo y el monoteísmo, el tráfico de esclavos hacia America produjo un fuerte fenómeno de sincretismo entre esta religión arcaica y las creencias cristianas de los esclavistas, así como con las religiones nativas de los lugares a los que fueron llevados los esclavos. De aquí surgiría el vudú haitiano y un gran número de derivados: la Regla de Ocha o Santería, en Cuba, el Candomblé, la Umbanda y Kimbanda, en Brasil, etcétera. Algunos de estos derivados han llegado a Europa en décadas recientes, sobre todo de la mano de emigrantes retomados. El uidú haitiano es una fusión de las tradiciones de esclavos africanos con prácticas y santos católicos, que les permitió a los primeros mantener sus creencias delante de las narices de sus "amos" franceses. Hoy, muchos alternan libremente entre las dos creencias. Hay varios grados de participación en las ceremonias. Por ejemplo, un adepto no iniciado, al que llaman vodouisaní, puede ir a las ceremonias, pedir consejo y tratamiento médico a un houngan o una mambó, y participar en actividades relacionadas con el vudú. Como en otras religiones, para que el vodouisaní se convierta en houngan o mambó ha de someterse primero a una serie de rituales y ceremonias de iniciación.


POSESIÓN, TRANCE Y COMUNICACIÓN
El vudú es la religión mayoritaria de Haití. Los adeptos necesitan ser poseídos por un espíritu iwa para poder comunicarse con el Gran Met, ya que este se encuentra muy alejado del plano físico. Existen multitud de i\vas, cada uno con características diferentes, que abarcan números sagrados, colores, días, alimentos, ceremonias y objetos rituales. Si bien el vudú es básicamente una religión pacífica basada en los espíritus y las fuer/as de la Naturaleza -a las que se convoca en ceremonias cuyos participantes alcan/an el éxtasis místico, y en las que se realizan curaciones y se sacrifican gallos-, la mayoría de los occidentales lo asocia con la minoritaria, pero practicada, vertiente maléfica o Petra (también llamada Congo).
Esta magia negra es empleada para hacer el mal a través de supuestas maldiciones, mal de ojo, creación de zombis -muertos resucitados por los bokor, que son magos maléficos con aviesas intenciones- y orgías sexuales. Si hay una palabra que viene a la mente cuando se habla de Haití, esa es vudú. A pesar de que la mayoría de la población se reparte entre católicos y protestantes, los haitianos no tienen problemas para compaginar e, incluso, asimilar estas creencias con el vudú, en un ejercicio de sincretismo.


Aunque se adora a un solo dios, Bondye, existen otros seres muy poderosos, como los loas -Legba, Kalfu, Papa Gede o Erzuli-, los espíritus familiares y de las fuerzas del Universo, y los "muertos". Estos, comandados por Barón Samedi, ataviado como un empresario de pompas fúnebres, se dividen en dos grupos: los adorados (benefactores) y los abandonados (peligrosos para los vivos). Para poder entrar en contacto con los loas y lograr así que el ritual alcance su objetivo, es preciso pasar por una fase de trance. Durante la misma, el // bon ange (alma menor) abandona el cuerpo y se lleva con ella los pensamientos y las emociones, dejando sitio al loa. Un bokor es capaz de entrar en trance por sus propios medios, pero un hounsi (iniciado) o una persona no iniciada necesitarán de poderosos estímulos externos (como el dolor intenso y prolongado o la estimulación sexual fuerte) para alcanzar este estado. Muchas personas no lo logran las primeras veces, pero cuando persisten descubren que en realidad no es tan complicado. En vudú Congo, existen distintas ceremonias para conseguir diversos objetivos, que pueden ser: entrar en contacto con un espíritu o un dios; obtener ayuda de algún tipo; curarse o curar a alguien, y realizar actos de magia negra (muñecas, zombifi-cación, trasplante de cuerpos, etc.). En todos los rituales Congo, el Nkisi exige algo a cambio, un sacrificio por parte de quien realiza la petición que demuestre su entrega, su compromiso y su lealtad. El sacrificio puede ser material (comida, dinero, oro...), físico (sexo, dolor, sangre...) o mental/espiritual (iniciación, compromiso, sacerdocio...). Dicen que el vudú Congo siempre funciona, pero no todo el mundo está dispuesto a ofrecer tales sacrificios...

Maribel Rodriguez




En el ámbito científico y académico, todo aquello que suena a espiritual suele mirarse con menosprecio. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo hoy día en el seno de la psicología, cada vez más alejada de lo que significa el alma humana y la dimensión trascendente del hombre. Sin embargo, la Cátedra Edith Stein, de la Universidad de la Mística (Ávila), está llevando a cabo una importante iniciativa que tiene como fin aunar psicología y espiritualidad. En dicho proyecto participan varios profesionales de la salud mental y otros especialistas de diferentes disciplinas. Charlamos en exclusiva con la psiquiatra Maribel Rodríguez Fernández, directora de dicha cátedra.
por Moisés Gañido Vázquez

El hombre actual sufre por diferentes situaciones de su existencia, que están ligadas con frecuencia a la ausencia de respuestas sobre quién es, qué es su vida o cuál es su destino. Todo ello puede llevarle al vacío o a la desesperación, o incluso desembocar en diversas patologías psíquicas. Desde la psicología y la psiquiatría son diversas las propuestas para aliviar o superar su sufrimiento, pero muchas veces resultan insuficientes o carentes de suficiente consistencia para llevar al alma humana a un camino con auténtico sentido y profundidad, con su propia existencia". Con estas palabras, la psiquiatra Maribel Rodríguez Fernández comienza la introducción de la obra que ha dirigido bajo el título Integrando la espiritualidad en la psicología (Editorial Monte Carmelo, 2011), que recoge las ponencias del I Congreso de Antropología, Psicología y Espiritualidad, surgido en el seno de la Cátedra Edith Stein, de la Universidad de la Mística de Ávila, cuyo objetivo es precisamente aunar psicología y espiritualidad. Maribel Rodríguez es doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, así como médico psiquiatra y máster en Psicoterapia por la misma institución. Actualmente, trabaja como profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo-CEU, de Madrid. Es especialista en lo-goterapia, hipnosis y psicooncología. Sobre esta última disciplina versó su tesis doctoral, Afrontamiento del cáncer y sentido de la vida. Ha publicado numerosos trabajos en revistas médicas y ba pailicipado como conferenciante en diversos congresos nacionales e internacionales. Entre sus muchas actividades, destacamos que es directora de la citada Cátedra Edith Stein en la Universidad de la Mística de Ávila. La entrevistamos para MÁS ALLÁ, con el propósito de que nos hable de su búsqueda de una perspectiva integral que tenga en cuenta la dimensión espiritual del ser humano.
-Para usted, como psiquiatra, ¿qué importancia tiene la dimensión espiritual para afrontar los conflictos psicológicos y determinadas psicopatologías? ¿Es posible integrar psicología y espiritualidad? 
-Considero la dimensión espiritual como la más esencial del ser humano y, por lo tanto, fundamental en la relación de ayuda. He sido testigo de que es primordial para algunas personas para afrontar diversas situaciones vitales. Se ha comprobado en diferentes estudios científicos que la espiritualidad ayuda a hacer frente a situaciones de estrés y de sufrimiento y que tener creencias espirituales o religiosas se asocia con menores índices de depresión, ansiedad o adicciones. Además, las personas que sufren una depresión se recuperan antes si tienen creencias de tipo espiritual. Por otro lado, sí considero que es posible integrar psicología y espiritualidad, puesto que son dos aspectos que constituyen al ser humano y que se han separado forjadamente en algunos ámbitos de la psicología, que parecen haber perdido el alma. Tenemos ejemplos de esta integración en algunas psicoterapias, como la logoterapia o la psicología analítica. Las escuelas psicológicas predominantes en el mundo académico son principalmente de tipo cognitivo-conductual, en psicología, y biologicistas, en psiquiatría. En sí mismas no son "malas" y pueden ser útiles, si no se pierde una idea global de persona y se asume con humildad que nos queda mucho para comprender bien a los seres humanos. El problema es cuando adoptan una posición reduccionista, es decir, cuando afirman que pueden darnos todas las respuestas sobre el hombre, asumiendo solamente su punto de vista, que nos da solo una visión parcial de la realidad psíquica.


MÍSTICA Y SALUD
-En ese caso, ¿qué beneficios en nuestra salud a escala física, mental y espiritual considera que reporta el camino de la mística o la búsqueda interior, es decir, el autoconocimiento?
-Si tenemos en cuenta algunas definiciones sobre lo que es la mística, nos encontramos con que una parte de su propio proceso es una búsqueda interior. Es interesante la definición que hace el monje benedictino Willigis Já-ger acerca de lo que es la mística, pues para él "no es otra cosa que la búsqueda de nuestra identidad verdadera". Si esto es así, podemos relacionar claramente mística con autocono-cimicnto, que es un proceso que desde la Antigüedad se ha referido como un camino hacia la sabiduría y, a su vez, hacia una vida más equilibrada, armónica, ecuánime y, por consiguiente, más sana en todos los sentidos. 
-¿Pueden ser el dolor y la enfermedad experiencias que nos hagan conocernos mejor a nosotros mismos, tomar conciencia de lo que verdaderamente somos y servirnos para evolucionar como individuos? ¿Cómo podemos afrontar el sufrimiento desde un planteamiento místico y dentro de un contexto psicoterapéutico? 
- El dolor y la enfermedad pueden ser, si se toman con la actitud adecuada, grandes oportunidades para descubrir aspectos de nosotros mismos que permanecían ocultos, tomar consciencia de la propia fortalc/.a y, en definitiva, ayudarnos a entender lo que verdaderamente somos y también a evolucionar, tal y como afirmas en su pregunta. 
-¿Qué clase de conflictos anímicos y espirituales observa en los pacientes que atiende en su consulta? ¿Piensa que un estado de vacío existencia! repercute negativamente en nuestra salud psíquica? 
-Son numerosos los conflictos anímicos y espirituales que atiendo en mi consulta. Por ejemplo, hay personas que acuden porque tienen experiencias espirituales que no pueden asimilar racionalmente; otros lo hacen porque no encuentran con quién hablar de sus inquietudes espirituales dentro y fuera de las religiones. En otros casos, encontramos crisis de fe o vocacionales, obsesiones religiosas, sentimientos excesivos de culpa, búsqueda espiritual, etc. Por otra parte, es evidente que el vacío existencial repercute negativamente en la salud psíquica, tal y como han mostrado diversas investigaciones. 

-En su experiencia clínica y docente, ¿se ha encontrado con muchos obstáculos a la hora de defender y de poner en práctica aspectos espirituales y holísticos en la psicoterapia?
-Sí, he encontrado numerosos obstáculos, porque para muchos colegas lo espiritual, al no estar referido al ámbito de lo tangible, no se considera científico y es recha/.ado. Incluso para algunos, el que yo hablara de estos temas me convertía automáticamente en un "bicho raro" y en ser sospechosa de padecer algún trastorno mental, puesto que me salía del mapa que usaban ellos. No obstante, estoy comprobando que en los últimos años muchos colegas están mostrando más interés por cuestiones espirituales. Quizá haya influido el contacto con otras culturas y la insatisfacción con una práctica profesional despersonali/a-da y vacía de sentido.


SU OBRA
Como hemos señalado al principio, recientemente ha sido publicado un libro dirigido por Mari be I Rodrigue/ y que lleva por título Integrando la espiritualidad en la psicología. En dicha obra han colaborado médicos, filósofos, psicólogos y psiquiatras, entre ellos destacan Feliciana Merino, de la Academia Internacional de Filosofía (Granada); Mariano Betés del Toro, catedrático de Farmacología de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid); José Antonio Vázquez Mosquera, licenciado en Semíticas y monje cisterciense del Monasterio de Santa María de Huerta (Soria); Ignacio Boné Pina, psiquiatra y profesor de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y muchos otros eruditos que han aportado su granito de arena para dar solide/, a este importante proyecto.
-¿Qué han querido transmitir a los lectores con esta interesante obra? ¿Está al alcance también de un público neófito?
-Fundamentalmente, hemos querido hacer una aportación aceita de la posibilidad real de tener en cuenta la dimensión espiritual en la práctica clínica, en la investigación, en la reflexión científica, etc. Buscamos hacer nuestra aportación desde una postura racional, seria v consistente, que sina para ayudar a ampliar la perspectiva de la psicología predominante y recuperar el alma perdida. La obra está dirigida a cualquier persona interesada en una mejor comprensión de la naturaleza humana. No es un libro proyectado estrictamente para profesionales, sino que uno de sus objetivos es la divulgación, pero sin perder rigor, seriedad ni profundidad.
-En el capítulo de su autoría titulado ¿Qué aporta la mística a la psicoterapia? ofrece una aclaración muy oportuna: que un psicoterapeuta no ha de inculcar una determinada religión a nadie, sino ayudar a las personas a desarrollar valores espirituales. ¿Cómo podemos distinguir entre religión y espiritualidad?
-Entre religión y espiritualidad hay puntos de encuentro y de diferenciación, que no siempre son fáciles de determinar. Las religiones surgen inicialmente a partir de las experiencias espirituales de determinadas personas, que llevan a que se desarrolle un "mapa" desde donde vivir la espiritualidad con unas prácticas y estilos de vida concretos. La espiritualidad, por su parte, seria un concepto más amplio. Para muchos es la dimensión más esencial y profunda de las personas, que les ayuda a dar respuestas sobre el sentido de sus vidas, y que estaría relacionada con los aspectos inmateriales de su existencia o con la trascendencia. La espiritualidad podría vivirse y expresarse fuera de las religiones, de una manera más individual o personal, siendo uno mismo una especie de aventurero del espíritu, que busca encontrar la fuente individualmente, sin que le marquen ningún camino o haciendo sus propios mapas. Así que considero que la distinción más importante tiene que ver con tener o no tener mapas en el camino hacia el desarrollo espiritual.


TOMA DE CONSCIENCIA
En opinión de esta psiquiatra, se sigue dando el curioso fenómeno de personas que se convierten y deciden seguir un camino espiritual en el seno de la Iglesia católica, movidas por ciertas experiencias espirituales, como le ocurrió a Edith Stein. "Quizá estas personas sean quienes lengón una misión de renovación y esperan:.» para quienes nos consideramos católicos y buscamos una transformación y evolución del ámbito eclesial", asegura. 
-¿Cree usted que la Iglesia católica sigue teniendo en cuenta una concepción espiritual e integral de la vida y el hombre? ¿Mantiene interés por la vida mística, por la esencia evangélica, o considera que se ha ido alejando poco a poco de esos aspectos? 
-Veo a la Iglesia como una comunidad de personas con actitudes muy diversas. Por una parte, sí que encontramos a personas que buscan una concepción espiritual e integral de la vida y a otras que se hallan muy alejadas de ello, por su propia incoherencia, búsqueda de poder, inmadurez o egoísmo. El que dentro de la Iglesia exista un proyecto como el de la Universidad de la Mística nos muestra que hay ámbitos, dentro de esta, en los que se considera la necesidad de aprender de los místicos, para ir a lo esencial de la vida espiritual. Quizá este lugar pueda ser un punto de referencia para ayudar a la Iglesia a reconectar con el espíritu y renovarse. Creo que le hace falta cambiar todo aquello que aleja al ser humano de su espíritu y que hay que retomar el mensaje esencial, permitiendo que cada persona lo viva desde su originalidad, personalidad y libertad, recordando que el mapa no es el territorio, aunque pueda tener su utilidad. Para ello hace talla una reconexión con la experiencia míslica o una espiritualidad genuina, que sea la expresión de lo más profundo del ser humano.
-En sus trabajos propone también la importancia que tiene en psicoterapia ayudar a las personas a desarrollar mayor consciencia mirando más allá de sus propios prejuicios. ¿A qué se refiere exactamente?
-Me refiero a que la manera que leñemos de mirar la realidad puede estar contaminada de prejuicios dañinos que nos condicionan a la hora de percibir la misma y, por lo lanío, en nuestra objetividad, generándonos diversos problemas. En psicoterapia intenlamos que las personas sean conséjenles de las ideas que limitan su visión de la realidad, para que asuman perspeclivas más amplias, y que puedan verse a sí mismas y al mundo circúndame con más claridad.

UNIVERSIDAD DE LA MÍSTICA 
La Universidad Internacional de la Míslica de Ávila lleva a cabo una ingente labor docente y divulgaliva para potenciar, sobre lodo, el conocimiento y el diálogo de las grandes tradiciones místicas, lanío de Occidente como de Oriente. Incluso ofrece la Ululación de licenciatura en Mística, la única que existe en el mundo. Su creación se proyectó en 2001 (abriendo sus puertas en 2008), en el seno de la Orden de los Carmelitas Descalzos y, concretamente, a través de su Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista de Ávila (CITes), que va viene realizando una reconocida labor académica desde 1986, en cuyos cursos han participado alumnos procedentes de los cinco continenles.
-Háblenos de los objetivos principales de la Universidad de la Mística. ¿Cómo surge la idea de su fundación y por qué la cátedra que usted dirige allí lleva por nombre Cátedra Edith Stein?
-La idea de fundarla surge en relación con la necesidad del hombre de hoy de encontrar una aulénlica experiencia y vida espiritual, teniendo como inspiración fundamental a santa Teresa de Jesús y a san Juan de la Cruz. Respecto al nombre de Edith Stein se debe a que es un personaje contemporáneo, que integra dentro de su búsqueda y de su pensamiento muchas de las inquietudes del hombre del siglo XXI, con una perspectiva inlerdisciplinar que integra la dimensión espiritual, siendo una de sus preocupaciones que la psicología recuperase su alma.
-¿Qué actividades realizan y en qué materias están especializados los profesores? 
-Son muchas las actividades docentes que se realizan: máslers, cursos, cátedras, congresos, etc. 
También se organizan cursos en diversos idiomas y según petición de grupos: lanío de carácter ecuménico como de conocimiento y profundi/ación en la vida de los místicos. Todas las actividades tienen un carácter experiencia] y comunitario, ya que esla universidad no se ceñirá solamente en lo académico. Además, el profesorado es muy amplio y diverso, procedente de distintos campos de especializado!) y de diversas universidades y nacionalidades. Todos ellos son especialistas en sus campos concretos y en relación con el tema de la mística. -Ávila es la tierra natal de la insigne santa Teresa de Jesús. ¿Qué significa para la Universidad de la Mística, ubicada en dicha ciudad, la vida y obra de esta gran figura del Siglo de Oro español? -El estudio de la vida y obra de santa Teresa es uno de los objetivos principales de la Universidad de la Mística. En torno a ella se organizan diversas actividades, siendo la más importante de este año el II Congreso Internacional Tc-resiano, celebrado en agosto y realizado tanto de forma presencial como online. También se hará un curso scmi presencial sobre su vida y obra, para que más personas conozcan en profundidad a Teresa de Ávila. Este no es solo un homenaje, sino una puerta de encuentro con una experiencia que puede resultar enriquecedora.



CRECIMIENTO PERSONAL
Según nos explica Maribel, de cara al futuro, la Universidad de la Mística quiere seguir fomentando y abriendo campos para las cátedras existentes y otras de nueva implantación, en el ámbito del diálogo interdisciplinar e in-tcrreligioso. Además, se promoverán nuevos cursos y se estudiará la posibilidad de ofrecer online el máster en Mística. 
-¿Cree que hay un interés serio y creciente por lo espiritual y por las cuestiones profundas del ser humano, a pesar de que vivimos una época sumamente materialista y con una crisis económica que tanto nos afecta?
-Creo que, precisamente en un momento de crisis como el actual, las personas empiexan a cuestionarse su forma materialista de ver la vida y buscan caminos más espirituales, un nuevo sentido a sus vidas. 
-¿Acaso una persona sin fe, ya sea atea o agnóstica, está privada de poseer una visión mística del mundo o una conducta espiritual, sana y profundamente moral? Pensemos que la fe, muchas veces, puede fomentar ignorancia y fanatismo religioso, provocando conductas destructivas, sectarias e incluso psicopatologías graves.
-Creo que cualquier ser humano, crea o no en una realidad trascendente, puede tener una visión mística del mundo. Podemos encontrar grandes valores y humanidad en personas que se declaran como no creyentes y que muestran ser más espirituales que otros que dicen serlo. Respecto a la ignorancia y el fanatismo, creo que no es la fe la que puede fomentarlas, sino un mal planteamiento de la misma, que va ligado a las alteraciones psíquicas e inmadurez de quien la transmite de una manera inadecuada.
-Como bien sabemos, muchos místicos protagonizaron fenómenos extraordinarios, como la estigmatización, la (evitación, la bilocación, la clarividencia o la osmogé-nesis. Estos fenómenos son conocidos en el ámbito de la parapsicología, aunque en el contexto místico se cataloguen de sobrenaturales. Es un tema que hemos abordado a fondo en MÁS ALLÁ. ¿Qué opina al respecto? ¿Cree que esas facultades se potencian gracias a una vida espiritual y de búsqueda interior, o más bien a los trances o estados alterados de conciencia experimentados por el místico?
-La verdad es que he estudiado poco estos fenómenos. No son el tema que me resulte más central dentro de la experiencia mística, porque, aunque parecen ser signos de pasar a un estado de consciencia diferente o de entrar en otra realidad, los veo, más bien, como efectos secundarios de un proceso de desarrollo de la vida mística y, en ocasiones, es probable que algunos de esos fenómenos se deban a una fuerte autosugestión. Los propios místicos desconfiaban de estos fenómenos y preferían no experimentarlos. En general, me interesan más las enseñanzas de las vidas de los místicos, su coherencia, su bondad, su autenticidad, el proceso que les lleva al "centro" de la realidad, sus sentimientos de plenitud, su experiencia de la verdad, de Dios, etc. Podríamos seguir charlando horas y horas con Maribel Rodrigue/., pues el tema bien lo merece, pero creo que la entrevista ha sido suficientemente enriquecedora para reflexionar y sacar nuestras propias conclusiones. Y es que se trata de un tema que, directa o indirectamente, nos afecta a todos los que buscamos respuestas a las grandes preguntas y nos preocupamos por saber más sobre nosotros mismos, sobre el complejo ser humano, que es lo que en definitiva importa de verdad.