sábado, 5 de junio de 2010

¿Qué es la "Hora del Diablo"?

por sahmael



Imagen IPB 

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¿Existe una hora determina para la maldad? ¿Es posible que los espíritus diabólicos hagan su aparición a las 3 de la madruagada?

Casi todas las religiones de la humanidad asocian la luz con el bien, con el poder de Dios, y su opuesto, la oscuridad, con el mal. Esa oposición entre la oscuridad y la luz es, en definitiva, la eterna lucha entre lo 
bueno y lo malo.

Es por eso que, tal vez desde los tiempos más remotos de la humanidad, la 
noche haya sido el momento en que ocurría lo inexplicable. Algunas creencias de raíz católica afirman que la oscuridad tiene una hora de máxima fuerza, cuando la maldad se encuentra más presente. La llaman “la hora del diablo”.

Esa hora ocurre a las 
3 de la madrugada y no se debe al azar: es el momento del día más lejano a las tres de la tarde, instante en que Cristo, después de haber perdonado a la humanidad por sus pecados, moría en la cruz y encomendaba su alma a Dios.
“El diablo siempre busca oponerse a Dios, hace todo lo posible para burlarse de sus símbolos, pero a la vez, imitarlos”, afirma Jesús González y Mallo , ex sacerdote y teólogo.

Según confirma, a esa hora es cuando “la maldad suele tener más fuerzas” y por eso es “elegida por muchos humanos para realizar invocaciones de magia negra, pactos y otras prácticas satánicas”.

“Suelen invocarlo, hacer pactos de alma o pedidos, son religiones que encuentran en el mal su poder y por eso lo llaman”, agregó.

Pero esa oposición en la simbología también se encuentra en el número tres, uno de los principales números místicos.
En el caso de la religión cristiana, el tres se encuentra en la invocación divina, en la Santísima Trinidad.

Por eso, afirman que el diablo también busca que se lo invoque tres veces. Así lo dejó asentado Goethe, cuando Fausto invitó a pasar a su 
casa a Mefistófenes, y este le contestó: “Debes repetirlo tres veces”
¿Diablo está?
Según Gonzáles y Mallo, 
“el diablo sin dudas existe, su presencia se percibe a diario” y advierte que no se trata exactamente de una “imagen opuesta a Dios, porque no es alguien todopoderoso” sino que su función es “ponernos a prueba”.

Ordenado sacerdote en 1991 en 
España, González y Mallo asegura que participó de varios exorcismos, y que todos se debían a "personas que dudaron y se acercaron" al diablo. Uno de los casos más conocidos en el mundo fue el de Anneliese Michel, que inspiró la película "El exorcismo de Emily Rose".

“No es alguien todopoderoso, no son dos potencias con el mismo poder, sólo tiene el poder que le demos si pensamos en él, si le damos lugar en el corazón o si le tenemos miedo. Por eso en el evangelio de Lucas aparece con forma de ángel, 
su principal función es ponernos a prueba ,hacernos dudar, ver hasta dónde puede llegar”, agrega.

Por eso, el teólogo afirma que 
no hay peligro en la llamada "hora del diablo" y recomienda no “sugestionarse”. “Todos pueden dormir tranquilos o hacer lo que quieran a esa hora en paz. Sólo si se piensa en eso, van a comenzar a ver cosas, pero porque la mente humana es imaginativa y se sugestiona. Nada más”.

La creación del mundo según los brujos

por Druida7

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Hace mucho, mucho tiempo, el mundo dormía en un vacío oscuro. De esta nada, el Espíritu dibujó y creó con un amor infinito a nuestra Señora. La Señora bailó entre los cielos y sus pies se movían al ritmo de toda la creación. Destellos de luz se exhalaban de su cabellera y proporcionaron luz a las estrellas y a los planetas. Mientras se contorneaba, estos cuerpos celestes empezaron a danzar junto a ella la sinfonía divina del universo. Al acelerar el ritmo del baile, formó los mares y las montañas de la Tierra. Recitó versos de amor y de gloria y, a medida que estos sonidos caían sobre la tierra, los árboles y las flores empezaron a crecer. De luz blanca y pura de su aliento nacieron los colores del universo, lo que tintó todo lo que nos rodea de una belleza turbadora. De la cosquilleantesonrisa que ascendía por su garganta, brotaron los sonidos del agua cristalina de los riachuelos, las amables vibraciones ondulantes del lago y los susurros de los océanos. Sus lágrimas de dicha se convirtieron en las lluvias que nos dan vida.

Y cuando su danza se tornó más lenta y la Señora buscó compañía para compartir todas las maravillas del universo, el Espíritu creó al Señor para que fuera el compañero de su vida y le hiciera compañía. Como ella, quería tanto a la Tierra, el Espíritu creó a su compañero mitad espíritu, mitad animal para que juntos, el Señor y la Señora pudieran poblar nuestro planeta. El poder del Señor pasó por ella y esparció sus bendiciones. Juntos, el Señor y la Señora dieron a luz a los pájaros, a los animales, a los peces y a las personas de nuestro mundo. Para proteger y guiar a los seres humanos, el Señor y la Señora craron a los ángles y a los espíritus poderosos, cuyas energías siempre caminan entre nosotros, aunque normalmente no las veamos. La Señora dió a cada pájaro una canción mágica y el Señor a cada animal el don del instinto de supervivencia. El Señor es el maestro de los reinos animal y vegetal y, por eso, lleva astas de venado coronado en su cabeza. Este aspecto mitad hombre y mitad animal muestra su dicha por la creación de los animales y los hombres por parte del Espíritu y, a través de ellos, nos revela su imagen.


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Cuando los hombres empezaron a crecer y a evolucionar, el Señor y la Señora vieron la necesidad de que hubiera curanderos humanos. Así que tomaron energía del reino de los ángeles, del reino de los poderes animales y del reino delos hombres para crear a los brujos y brujas. Los brujos y brujas trajeron con ellos la sabiduría del Señor y la Señora, la capacidad para curar y el arte de la magia. La Señora enseñó a las brujas y brujos como trazar un círculo mágico y cómo hablar con el Espíritu del Señor, cómo comunicarse con los espíritus del aire, del fuego, de la tierra y del agua y cómo comulgar con los reinos animal y vegetal.
Al principio, los hombres aceptaron a las brujas y brujos y nos trataron con justicia; pero como las brujas y brujos eran diferentes, otros seres humanos empezaron a tener miedo de los portadores de la sabiduría del Señor y la Señora. Entonces las brujas y brujos se convirtieron en personas ocultas y dirigieron sus ritos de energía positiva en secreto a pesar del riesgo de ser capturadas y morir en manos de los seres humanos temerosos.

Cuando el mundo se volvió oscuro por las creaciones humanas nacidas de la ignorancia y del odio, la Señora se encarnó en la Luna para representar la luz de su paz, mientras el Señor tomó la forma vibrante del Sol para simbolizar la fotaleza del amor perfecto. Una vez al mes, cuando hay luna llena, los brujos y brujas celebramos y recordamos las bendiciones que nuestra madre nos ha otorgado. Invocamos su energía para que nos ayude a cuidarnos a nosotras mismas y a nuestras familias, a nuestro planeta y a nuestros amigos. Cuatro veces al año, a medida que el sol sigue los ciclos de las estaciones, los brujos y brujas celebramos los festivales del fuego, enel que veneramos al Señor y a su amor por nosotros. En los cuartos de las estaciones, las brujas y brujos veneramos el ciclo de la vida y todo lo que yace sobre la Tierra.

La Señora tiene muchos nombres -Isis, Astarté, Brida, Diana o Aradia, entre otros -y permanece a nuestro lado, entre todas las mujeres de la Tierra, sean de la raza que sean. El Señor adquiere muchos rostros, desde las facciones del fuerte Cernunnos a las del delicioso Pan. Él nos vigila y nos guía, y su presencia yace en todos los hombres. Cuando suena el trueno en los cielos y los rayos caen sobre la tierra, el Señor y la Señora danzan al son de la creación para que les recordemos y sepamos que nunca estamos solos. Cuando sale el Sol cada mañana, celebramos la dicha de su amor por nosotros, y cuando sale la Luna recorre sus fases, podemos comprender el ciclo del nacimiento, crecimiento, muerte y la resurrección, o sea, la naturaleza de nuestra especie.

Cuando nos llega el momento, las brujas entramos en la Tierra Estival. Del Espíritu que fluye por el Señor y la Señora, continuamos aprendiendo el carácter místico del universo para que podamos volver, vida tras vida, a servir a nuestros hermanos y hermanos. En cada vida, el Espíritu nos guía a través de las experiencias y nos dispone para el camino que debemos recorrer para llevar a cabo misiones personales. Muchas veces, nacemos entre aquellos de nuestra propia especie, y en otras ocasiones debemos buscar a nuestra familia espiritual. Muchos de nosotros olvidamos nuestro camino hasta que somos adultos, pero otros, desde que sus pensamientos empiezan a cobrar vida, ya saben instintivamente cuál es su herencia.

Las brujas y brujos somos las representaciones de la evolución de la sabiduría en nuestro planeta. Somos seres ocultos que regresan de la muerte. Somos la gente, el poder del cambio, y nos hemos encarnado en todas las razas y en todas las culturas. Somos los ángeles de la Tierra.


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