miércoles, 25 de agosto de 2010

Supersticiones

por *Mato*

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Cruzar los dedos 

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Cuando se formula un deseo, se dice una mentira o se encuentra uno ante un peligro, es costumbre cruzarlos dedos, concretamente el mayor sobre el índice. El gesto, que evoca una cruz, conjura la mala suerte y aleja las influencias maléficas, según los supersticiosos. Desde los primeros tiempos del cristianismo se creía que, replegando el pulgar bajo los otros dedos, se alejaba a los fantasmas y malos espíritus, o bien haciendo esa operación con las dos manos y dejando que el pulgar asome entre el índice, dedo consagrado a Júpiter, y el mayor, dedo del pecado dedicado a Saturno. No obstante, algunos autores piensan que, aunque el simbolismo de la santa cruz en este gesto resulta obvio, el origen primero es mucho más primitivo que la cruz cristiana y se remonta a los más antiguos tiempos paganos.

La pata de conejo 

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La extraña tradición de llevar una pata de conejo en el bolsillo para atraer la suerte no nace de este animal, sino de la liebre. En las regiones medievales de Europa existía la creencia de que las brujas se transformaban en liebres para sorber la leche de lasmujeres que habían dado a luz. ¿Pero cómo nace esta creencia? Antiguamente, las cabras, vacas, cerdos, liebres y otros animales de granja entraban libremente en la casa de sus amos, ya que la familia aprovechaba su calor corporal para protegerse del frío invernal. Los campesinos criaban liebres para comérselas y las cuidaban con esmero y cariño. De hecho, por ejemplo, los antiguos britanos pensaban que estos animales eran criaturas mágicas que incluso había que evitar ingerir.

Algunos tratados de la época mencionan que las mujeres embarazadas y durante la época de lactancia acostumbraban a sentarse en un rincón del 
hogar y ponerse en el regazo uno de estos nobles animales para que las calentara. A cambio, dejaban que la liebre tomara de su pecho. La tradición popular; como ya se ha mencionado, aseveraba que durante la caza de brujas, éstas se transformaban en liebres y se colaban en las casas de los campesinos para salvarse del peligro. Incluso había una manera de reconocer el engaño: si la liebre, una vez atrapada, resultaba diftcil de despellejar o cocinar, entonces la bruja se había transformado en animal antes de morir.La idea de que la pata de liebre trae buena suerte nació de la primitiva creencia de que los huesos de sus patas curan la gota y otros reumatismos, así como los calambres. Pero, para ser eficaz, el hueso debía tener una articulación intacta. Por sei tan parecidos, la liebre y e] conejo se unieron como frute de las supersticiones relativas a sus virtudes mágicas.
Poner la mano delante de la boca al bostezar 

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El gesto actual de taparse la boca cuando bostezamos no obedece sencillamente a la intención de guardar las formas, esconder la dentadura o el deseo de no difundir los gérmenes, sino que tiene un significado más profundo.

En el libro Superstitions oÍ Ireland, de Sperenza Wilde se puede leer que hacer la señal de la cruz delante de la boca al bostezar impedía que el diablo se introdujese en el cuerpo y estableciera en él su morada. Es por esta razón por lo que las 
madrescerraban la boca del bebé o hacían la señal de la cruz delante de ella cuando lo veían bostezar. De esta costumbre ancestral deriva el gesto actual de taparse la boca.
Levantarse con el pie derecho 

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La tradición dice que, para que el día no se tuerza, hay que apoyar en primer lugar el pie derecho. La respuesta a esta costumbre podría hallarse en el mundo de los pescadores. Durante el siglo XIX, ningún pescador en su sano juicio subía a bordo por babor, es decir, el costado izquierdo del barco, aunque resultara incómodo

hacerlo por estribor. Parece ser que la superstición nace de la noción de que cualquier cosa zurda era antinatural una idea que se basa en que la mayoría de los seres humanos son diestros.

Por regla 
general, todo k que se refiere a la derecha es calificado de favorable por los supersticiosos, quizás alentados por la tradición bíblica, que dice que la derecha conesponde al camine del Paraíso y es la posición en la que están sentados los elegidos por Dios.

La izquierda representa el reverso de la 
moneda. Los romanos, por ejemplo, hacían presagios observando el vuelo de los pájaros: los que lo hacían hacia este lado eran de mal agüero. De hecho, en latín, izquierda se dice sinester, que dio origen al adjetivo siniestro.
Miedo a las sombras

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Antiguamente, la gente crédula buscaba en las sombras que proyectaban los troncos que ardían en la chimenea la imagen de una silueta humana sin cabeza. Esto significaba que la persona que la proyectara moriría antes de la próxima víspera de Navidad. Éste era el plazo para los cristianos, pero en épocas anteriores se utilizaron otras fechas celestiales o estacionales.

No cabe duda de que las sombras ocupan una parte importante de los miedos relacionados con el cuerpo, ya que su presencia o ausencia, como le sucedía al 
personaje de ficción Peter Pan, estaba relacionada originariamente con creencias religiosas y paganas.

Las 
interpretaciones más antiguas del cuerpo y el alma afirmaban que la segunda podía, bajo determinadas circunstancias, abandonar la envoltura carnal y alejarse de camino a la otra vida. Para las culturas más primitivas, el alma estaba conectada a las sombras, cuando no eran la misma cosa. Una de las circunstancias en las que la persona podía perder el alma sucedía cuando un vampiro se acercaba por detrás y clavaba la sombra de la víctima en la pared. De este modo, el ente maligno tomaba posesión del cuerpo.

La sombra de los difuntos también había que protegerla de posibles infortunios. En la Europa medieval existía la creencia de que, si una persona moría por la noche y su espíritu —o lo que es lo mismo, su sombra— se alejaba, podía 
correr peligro de que cruzara por una extensión de agua -un río, un lago- y no pudiera llegar a la otra vida. En este caso, la sombra volvía al cuerpo de su dueño y se convertía en un muerto ambulante, una variedad de vampiro. De ahí nació la costumbre de algunos de tapar los barriles que contienen agua de lluvia y afán de ciertos pueblos por construir puentes.
Tocar madera 
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Durante muchos siglo antes del cristianismo, lo pueblos célticos de Europa rendían 
culto a los árboles por considerarlos los templo de la santidad y la principal presentación de los dioses era la Tierra. El árbol servía com medio para enviar la dolencia, o el mal a la tierra. También se recurría a este vegetal s la mala suerte visitaba a m hombre bajo la forma de demonios o si iba a librarse una batalla. En estos y otros casos el sacerdote druida celebraba una serie de ritos y ensalmos en las llamadas enramadas sagradas, lugares que equivalía a las modernas iglesias.

Hay, además, quien dice que las supersticiones referentes a la madera también nacen del 
material con el que está hecha la cruz de Jesús Resultado de estas creencias es nuestra costumbre de tocar madera como signo di la buena suerte, ya que ésta atrapa al espíritu maligno lo hace caer a tierra.
Abrir el paraguas dentro de casa 

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Ningún supersticioso tendría jamás la osadía de abrir un paraguas dentro de una casa. El origen de este temor se remonta a la época en que los reyes orientales y africanos lo usaban sólo a modo de sombrilla para protegerse de los rayos solares. Debido a su conexión con el astro rey y porque también su forma simboliza el disco solar, abrirlo en un lugar sombreado, fuera de los dominios del Sol, era considerado un sacrilegio.

Es probable que la superstición se reforzara cuando los paraguas llegaron a Europa y empezaron a ser empleados casi exclusivamente por los sacerdotes en los oficios de los difuntos, sin otro fin que protegerse de las inclemencias del tiempo.
Las 7 vidas del gato 
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La excepcional resistencia y 
fortaleza del gato, capaz di salir indemne de situaciones en las que otros animales perecerían con toda seguridad, llevó ala idea de que este felino tenía más de una vida.

No hay duda de que sus hábitos nocturnos, sus ojos refulgentes en la oscuridad, su sobresaliente agilidad y su pose majestuosa contribuyeron a que nuestros antepasados sintieran una especial admiración, e incluso veneración, por este animal. Se 
cuentaque, por ejemplo, Mahoma se cortó la manga de su vestimenta para no perturbar el sueño de su gato que dormía sobre ella. El profeta veía en él “una criatura digna del mayor respeto y de un tratamiento afectuoso”.

La razón de que a los gatos se les otorgue popularmente hasta siete vidas tiene posiblemente un origen esotérico. Existen muchas culturas para las que los números poseen una significación concreta. En nuestro caso, el siete fue considerado en la Antigüedad un número de la buena suerte, ya que era una trinidad de trinidades” y, por lo tanto, adecuado para el felino.
Vestir de negro en los funerales

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La antiquísima costumbre de vestir de negro en los funerales, muy extendida en toda la cultura occidental, pretende significaruna manifestación de respeto hacia el difunto. Sin embargo, la procedencia de esta tradición no está tan clara. Distintos estudios antropológicos coinciden en señalar como su posible origen el miedo ancestral de los vivos a ser poseídos por los espíritus de los muertos. Así, en los ritos funerarios los hombres primitivos pintarían sus cuerpos de negro para impedir, al quedar camuflados, que el alma del fallecido encontrara un nuevo cuerpo donde asentarse.

Esta hipótesis es corroborada por el hecho de que los 
habitantes de ciertas tribus africanas cubran su piel con cenizas blancas en los funerales, escondiendo así el color negro de su epidermis a la vista de los espíritus. Algo parecido sucede también en la India, donde tradicionalmente el color del luto es blanco, en contraposición a la tez morena de sus habitantes.
Romper un espejo 

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Las supersticiones relativas al espejo se cuentan entre las más citadas en todo el Occidente cristiano, quizás por su uso adivinatorio. La catoptromancia, es decir, el arte de adivinar por el espejo, procede de Persia y, aunque tuvo un relativo éxito durante la antigua Grecia y la Edad Media, fue duramente perseguida por la Iglesia.

Es probable, sin embargo, que estas supersticiones obedezcan a la idea de que nuestro reflejo es otra versión del original y, si causamos desperfectos en el espejo, nos hacemos daño a 
nosotros mismos. Así, dañar el espejo es hacer lo mismo con el alma, y aquí es donde entra la superstición de que la rotura de un espejo trae mala suerte durante siete años. Este período se debe a la creencia de que el cuerpo experimenta un cambio en la constitución fisiológica cada siete años.
La herradura colgada en la puerta
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Procedente de Italia, la creencia de que las herraduras atraen la buena suerte era muy tenida en cuenta por la gente de los pueblos. Clavada o colgada en una puerta, este objeto atraería las energías del cielo. La herradura simboliza la 
fuerza del caballo y su enorme utilidad, al menos en tiempos pasados, en las labores del campo yen las guerras. Vuelta al lado derecho y en posición horizontal representa la C, inicial de Cristo.
Derramar la sal 
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Mala suerte, si esto le ocurre al manipular el salero, a menos que se apresure a tomar una pizca y arrojarla por encima del hombro izquierdo “directamente a la cara del diablo”. Porque éste es el sitio desde el que Pedro Botero, es decir, el diablo, espera paciente a que nuestra naturaleza pecadora renuncie al alma para siempre. La sal arrojada no tiene otro fin que cegarlo temporalmente, para que el espíritu tenga tiempo de volver a quedar afianzado por la buena suerte. Desde la Grecia antigua, la sal ha tenido un gran poder simbólico: procede de la 
Madre Tierra, del mar; las lágrimas y la saliva son saladas, y conserva, condimenta y enriquece los alimentos.
Decir Salud al estornudar 

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Los egipcios y griegos veían en el estornudo un augurio. Así, era bueno estornudar por la tarde, mientras que hacerlo al levantarse de la cama o de la mesa podía ser nefasto. Aquel que había estornudado al nacer era te nido por dichoso. El estornudo hacia la izquierda era un signo de mal agüero, pero di bueno, hacia la derecha. Er todos los casos, los griegos exclamaban ¡Vivid! y ¡Que Zeus te conserve! Por su parte, los romanos empleaban la expresión, ¡Salve!, ante tal circunstancia; y serían los primeros cristianos quienes sustituyeron la invocación a dioses paganos por el suyo.

Se dice que durante la epidemia de peste que hubo en 
Roma en el año 591, bajo el pontificado de Gregorio 1, lo afectados morían estornudan do, y que de tal circunstancia proviene el ¡Dios te bendigas que más tarde se simplificar diciendo ¡Salud!, ¡Jesús! o ex presiones semejantes.
El gato negro 

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En el mundo del misticismo, los gatos son portadores de un poder mágico infinitamente superior al del hombre. Con toda probabilidad, esta antigua creencia deriva de la adoración a la diosa egipcia Bubastis, que tenía forma de gato. Los egipcios estaban convencidos de que los gatos poseían alma, y prueba de ello son los restos momificados de estos felinos, que se cuentan por miles, hallados en las excavaciones arqueológicas.

En la Edad Media, las brujas convirtieron al gato negro en un elemento imprescindible para efectuar sus rituales y hechizos. Hoy en día, los supersticiosos temen al gato negro que se cruza en su camino. Este hecho representa con claridad el conflicto que existía entre la Iglesia, la cruz y las prácticas paganas de la brujería.
Pasar por debajo de una escalera 
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Esta y otras supersticiones asociadas a las escaleras están relacionadas con el miedo al patíbulo. Antiguamente, debido a la gran altura que éste solía tener, había que usar una escalera de mano para colocar la soga en la posición correcta, así como para retirar después el cadáver del condenado. Cualquiera que pasara por debajo de la escalera corría el peligro de encontrarse con el muerto. De ahí viene la superstición.
Viernes 13 

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Desde tiempos remotos, el número 13 ha sido fatídico, debido principalmente a la muerte violenta que sufrieron varios dioses decimoterceros de la Antigüedad y, ¡cómo no!, a la suerte del decimotercer invitado en la Última Cena de Jesús. Por otro lado, el viernes adquirió en el mundo sajón su reputación de día nefasto, debido a la muerte de Jesús. Obviamente, la coincidencia del número 13 y del día viernes no puede ser de peor agüero.
Colocar flores en las tumbas 

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En la actualidad, se adornan las sepulturas con flores como muestra de afecto, pero la intención original no era otra que la de proporcionar algo vivo con el fin de dar felicidad. La corona circular, colocada sobre la tumba o la puerta principal del cementerio, encerraba simbólicamente el espíritu y le impedía volver. 

lunes, 23 de agosto de 2010

Los magos de la guerra

Al mismo tiempo que se desarrollaba en los campos de batalla uno de los conflictos bélicos más terribles de la historia, lejos de las trincheras los contendientes libraban una lucha paralela que sentaba sus bases en la propaganda negra, las operaciones de inteligencia e incluso el ocultismo y la astrología.Tanto los nazis como los británicos recurrieron a la ayuda de los llamados "magos" de la guerra para neutralizar al enemigo.

Los Magos de la Guerra

La lucha de los ocultistas en la II Guerra Mundial 
FUENTE: Revista Española ENIGMAS Nº 163 (visita www.akasico.com)


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Desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial hace más de 60 años, no se han dedicado grandes esfuerzos a intentar desvelar qué hubo detrás de la misma y cómo los contendientes, en uno y otro bando, recurrieron a las artes más oscuras para inclinar la balanza a su favor. Hace varios números hablábamos del misterioso vuelo que el viceführer alemán Rudolf Hess había realizado a Inglaterra en plena guerra y de cómo detrás de aquella trama se hallaban los servicios de Inteligencia británicos, que recurrieron a la personalidad ocultista del nazi para engañarle. Un episodio lleno de misterio que sin .embargo no fue el único que rodeó a los caudillos Iluminados' del Tercer Reich.
Tanto Hess como Heinrich Himmler y otros miembros de las altas esferas nazis habían pertenecido asociedades secretas como la Orden de Tnule y se guiaron por las predicciones y vaticinios de magos, astrólogos y visionarios, como Kart María Wiligut, el "Rasputín nazi", que influyó notablemente en Himmler. Lo mismo le sucedería a Adolf Hitler, quien se rodeó de un ambicioso grupo de magos y astrólogos para librar su propia batalla acorde a su personalidad wagneriana y mesiánica. No fue el único. También los ingleses, como veremos, recurrieron a este tipo de individuos como apoyo en su lucha particular contra el totalitarismo.

• La astrología, el arma secreta del Führer

En el siglo XIX la astrología no gozaba de una gran popularidad en Alemania, algo que cambiaría con el enorme éxito adquirido por la Teosofía y la implantación de las ideas de la ocultista rusa H. R Blavatsky en toda Europa. En 1905 fue publicado el primer manual de astrología en el país y el primer periódico sena editado en 1909, bajo el nombre de Zodiakus. Además, se creó en la ciudad de Leipzig la primerasociedad astrológica, la Vollrath, mientras alcanzaban un gran éxito publicaciones como el Astrologische Rundschau, divulgación que se vería frenada por el estallido de la Primera Guerra Mundial, cuya popularidad renacería de forma asombrosa en el período de Entreguerras. Fueron años de exitosas y abundantes publicaciones astrológicas, efemérides, manuales... e incluso se crearon organismos dedicados a su estudio.
Así que no es de extrañar que el futuro dictador alemán, claramente imbuido del esoterismo y ocultismo reinantes, se rodease de algunos de los mejores astrólogos de la época, quienes le trazaron horóscopos y vaticinaron incluso el ascenso al poder del Partido Nazi. Coma el año 1923 cuando una astróloga de nombre Elizabetn Ebertin publicó un horóscopo del futuro Canciller alemán en que supuestamente predecía el fallido Putsch de Munich, que tendría lugar poco después, y su vertiginoso ascenso en el Gobierno germano.
La astróloga contaba únicamente con la fecha de nacimiento del dictador -20 de abril de 1889-, pero ignoraba la hora del mismo. El horóscopo de Ebertin decía así: "Un hombre de acción nacido -ese día- con el Sol a 29 grados de Aries (...) puede exponerse a un peligro personal a causa de una acción excesivamente imprudente (...) Las constelaciones indican que este hombre debe ser tomado muy en serio (...)".
Quizá todo se debiera a una casualidad pero lo cierto es que la fama de Ebertin creció como la espuma, convirtiéndose incluso en amiga personal de Hitler, sobre cuya absorbente personalidad escribió en sufamoso almanaque: "En el estrado tiene todo el aspecto de un poseso, de un médium, el instrumentoconsciente de potencias superiores".
La actitud nazi hacia la astrología cambiaría radicalmente a partir de 1941, pero hasta ese momento reputados astrólogos gozaron del apoyo y la confianza de gran parte de la élite nacionalsocialista. En los años 30 comenzó a alcanzar cierta popularidad un astrólogo y matemático suizo de nombre Kart Emst Krafft, quien tras graduarse en la universidad había dedicado varios años a la monumental obra Tratado de Astrobiología, donde recogía una peculiar y extravagante teoría según la cual era posible realizar predicciones del futuro basándose en el estudio de la personalidad de cada individuo y su tipología.
Sería uno de sus vaticinios el que le acercaría a la cúpula nazi. Corría el año 1939 cuando el suizo, un 2 de noviembre, escribía a su amigo el Dr. Heinrich Fesel, un experto en logias masónicas y sociedades secretas que había trabajado para Himmler, advirtiéndole que entre los días 7 y 10 de aquel mes la vida de Hitler correría serio peligro en un atentado. Fesel archivó la misiva por si acaso y efectivamente, el 8 de noviembre una bomba explotaba en el hall de la cervecería Bürgertráukeller de Munich de la que el Führer, como si de antemano intuyera el peligro, acababa de salir tras pronunciar su habitual discurso envenenado, que comenzó media hora antes de lo marcado.

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Como en otras ocasiones, en el fallido atentado el dictador creyó ver la mano de la Providencia en lo que probablemente no era más que un golpe de suerte -¿conocía quizá la predicción del astrólogo suizo?-. Cuando al día siguiente del suceso la noticia fue publicada en los periódicos, Heinrich Fesel envió un telegrama a Hess narrándole lo ocurrido. El astrólogo fue detenido y encerrado en los cuarteles de la Gestapo en Berlín ante la sospecha de que estuviese involucrado en un complot para acabar con la vida de Hitler. Tras ser interrogado y comprobarse que era inocente, no tardó en pasar a formar parte del Ministerio de Propaganda de Josef Goebbels.
En uno de los departamentos más secretos del ministerio Krafft se dedicó durante un tiempo a realizar labores de propaganda negra y desinformación, métodos de la guerra psicológica, utilizando sus vaticinios a través de los astros en favor del nacionalsocialismo.
Es curioso reseñar que Goebbels, uno de los hombres más temibles del entramado nazi, le encargó al astrólogo que interpretara las Centurias del célebre médico y astrónomo francés Nostradamus, sabedor de que el profeta citaba en las mismas a un tal Hister, para que realizase una revisión proalemana de las mismas con la finalidad de utilizarlas como arma propagandística. Goebbels se basaba en el trabajo del empleado de correos y escritor aficionado C. Loog, que en 1921, a través de una compleja Centuria de Nostradamus, al parecer había vaticinado el estallido de la II Guerra Mundial para 1939.
Tras el "acierto de Loog -la invasión de Polonia se produjo ese año-, Goebbels aprovecharía la obra del visionario francés, como señala José Lesta en el excelente trabajo Las claves esotéricas del Tercer Reich, de arma psicológica contra el enemigo.
El ministro de propaganda nazi utilizó las ciencias ocultas con fines exclusivamente propagandísticos, como forma de minar la moral del enemigo a través de la manipulación y la mentira, campos en los que era un auténtico maestro. En poco tiempo se imprimieron miles de octavillas con las interpretacionesmanipuladas del visionario francés y se repartieron por toda Francia, advirtiendo a sus ciudadanos que si no se rendían su país sena destruido. Aunque el efecto parece que estuvo lejos de ser el deseado, Goebbels decidió utilizar el mismo método con las tropas alemanas para elevar la moral en el frente.
Pronto los británicos, conocedores del engaño, comenzarían a valerse de las mismas armas psicológicas contra los nazis. Pero la suerte de Krafft, cuya popularidad había subido como la espuma, dio un giro de ciento ochenta grados tras el enigmático vuelo de Rudolf Hess a Inglaterra en mayo de 1941. El viceführer nazi fue detenido por oficiales de la RAF gracias al plan orquestado por los Servicios de Inteligencia del Foreign Office. Hitler optó por afirmar públicamente que su principal colaborador estaba completamente enajenado y que la culpa de aquella odisea la tenían los astrólogos y ocultistas que le habían asesorado y hecho creer que era el "elegido" del que dependía la firma de la paz con Inglaterra.
Así que el Führer, para desviar la atención, decretó una orden de arresto para todos los allegados a Hess, entre ellos astrólogos, mentalistas, grafólogos... e incluso zahones.
El 9 de junio Krafft fue uno de los detenidos a raíz del edicto denominado "Acción Hess"; tras pasar un año en prisión fue excarcelado y se dedicó a trazar horóscopos de generales y almirantes aliados. Un buen día, en uno de sus escritos señalará que las bombas británicas podrían destruir pronto el Ministerio de Propaganda en Berlín. Puesto otra vez en el punto de mira, la Gestapo lo encarcelaría de nuevo. El malogrado astrólogo falleció de tifus el 8 de enero de 1945 en el campo de concentración de Buchenwald.

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• Hannussen, el adivino de Hitler

El más célebre de los ilusionistas y adivinos de Alemania moría mucho antes que Krafft. Se llamaba Erik Jan Hanussen y ha pasado a la posteridad como "el mago de Hitler". Este hombre verdaderamente polifacético nació en 1889 en una celda de la cárcel de Ottakring (Viena).
Hijo del comediante fracasado Siegfried Steinschneider y de Ulie Cohén, su verdadero nombre era Herschmann-Claim Steinschneider y su origen hebreo, algo que provocaría que cambiase su nombre varias veces. En una autobiografía que tiene muchos visos de ser bastante fantástica, el propio Hanussen señala que ya a los tres años había experimentado visiones de tipo profético, lo que le permitió salvar a lahija de su casero en un incendio súbito y a uno de sus vecinos de la inesperada caída de un rayo, como señala Jesús Palacios en la biografía sobre el personaje: Hanussen. La vida y los tiempos del mago de Hitler-Oberon,2005-.
Era apenas un adolescente cuando se sintió atraído por el mundo del espectáculo y la magia. Los circos y los teatros ambulantes fueron su escuela y pronto comenzó a desarrollar su pasión desenfrenada por lasmujeres y una personalidad compleja que muchos consideran'an trastornada e incluso múltiple.
Su vida no fue ni mucho menos sencilla: en 1908 fue reclutado a la fuerza por el ejército en Viena y enviado a Sarajevo, donde trabajaría como periodista. De nuevo en Viena, malviviría actuando comocantante y poeta bohemio. En la célebre Praterstrasse entró en contacto con astrólogos, frenólogos, grafólogos, hipnotizado-
res, visionarios... Se casaría hasta en tres ocasiones y tendría cientos de amantes. Su vida es un constante ir y venir; cuando estalla la Gran Guerra, Erik -que por entonces se hace llamar Harry Steinsch-neider-, se haría célebre por utilizar la rabdomancia o radiestesia en el ejército austro-húngaro, identificando tumbas de soldados alemanes.

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Ya en el período de Entreguerras se había convertido en una celebridad en Viena bajo el nombre artístico de Erik Jan Hanussen. Convencido de sus auténticas dotes paranormales, el ilusionista dedicaría gran parte de su tiempo a aprender hipnosis clínica y ciencias ocultas, adquiriendo notoriedad al prestar sus servicios como "detective psíquico" a la policía vienesa, con la que no mantenía lo que se dice una buena relación.
Tras viajar por Oriente para aprender los misterios de la magia tántrica -que le servirían para sus posteriores orgías sexuales-, a mediados de los años 20 huyó de Praga perseguido por la justicia y recaló en Berlín, donde editó varias publicaciones ocultistas con gran éxito. En Berlín contaría con la ayuda del decadente ocultista y magnífico escritor de literatura fantástica Hans Heinz Ewers. Éste estaba casado con una mujerjudía pero, fascinado por el nazismo de los primeros años, al igual que Hanussen, fue el autor de himnos patrióticos utilizados más tarde por las SS como Reiter in deutsche Nacht -"Caballeros de la Noche Alemana"-, para terminar siendo perseguido por la Gestapo.
Poco tiempo después de su llegada a la capital alemana, Hanussen se había convertido en toda una figura del ocultismo cuyos espectáculos, en los que combinaba telepatía, grafología, estigma-tización, radiestesia, hipnosis y psicome-tría, seducían a los públicos más diversos. Su círculo selecto de amigosestaba formado por empresarios, escritores fascinados por el esoterismo como Alfred Dóblin, e incluso el que sería ganador del Nobel, Thomas Mann.
En marzo de 1932, el número 25 de la publicación BeríinerWochenschan, editada por el mago, anunciaba: "Hanussen en trance predice el futuro de Hitler". En sus páginas se indicaba que en un año exacto el futuro dictador alcanzaría la Cancillería del Reich. Además, se atrevió a advertir al Führer que vigilara estrechamente a los miembros del NSDAP, pues alguien de su confianza le traicionan'a; y también que su vida corría un serio peligro a manos de un estudiante enajenado que pretendía atentar contra su persona. Junto a esta trascendente y arriesgada predicción, Hanussen publicó el horóscopo de Adolf Hitler, trazado por un tal Maximilian Bauer, en el que vaticinaba, entre otras cosas, que "la lucha de Hitler no terminará sin sangre".
Ya que Hanussen anunciaba su futuro triunfo, el líder del NSDAP hizo enviar una nota de agradecimiento al mago. Aunque varios investigadores, entre ellos algunos tan reputados como John Toland, opinan que se conocieron en 1926 en casa de un rico conocido de ambos, es más probable que el mago y el nazi se encontraran por primera vez frente a frente en una reunión a finales de 1932 o principios de 1933, como apunta Palacios, en la habitación reservada por Hitler en el Hotel Kaiserhof de Berlín, que le servía entonces de cuartel general.
Aunque no sabemos de qué hablaron, lo cierto es que a partir de entonces tendrían lugar varios encuentros privados entre ambos, e incluso diversas llamadas telefónicas en las que Adolf Hitler, según afirmó Erik Hanussen, consultaba al ilusionista sus decisiones políticas más importantes y le hacía recomendaciones acerca de lo que debía o no publicar en sus revistas.

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En estos encuentros al parecer Erik consiguió que el Führer le prometiera la creación de una universidad ocultista que sena dirigida por el propio Hanussen. No obstante, éste se encontró con la férrea oposición de Goebbels, quien lo veía como un intruso, y el ministro de propaganda comenzó a reunir un dossier sobre el mago recogiendo información acerca de sus orígenes judíos y de sus problemas con la justicia vienesa.
La suerte de Hanussen tocaría a su fin a finales de febrero de 1933. En el Palacio del Ocultismo -ver recuadro-, el domingo 26, durante una sesión privada en la Habitación de Cristal y en presencia de su amigo el conde Helldorf, jefe de la policía de Berlín, entre otros asistentes, Erik hizo entrar en trance a laactriz checoslovaca Mana Paudler, quien en estado hipnótico, según los presentes, ante las preguntas del mago profetizó que "habrá un incendio, fuego. Veo un gran edificio siendo consumido por las llamas". Unos días antes uno de los periódicos ocultistas financiados por Hanussen, el Die Hanussen-Zeitung, había publicado que los comunistas, bajo la influencia del planeta Marte, planeaban un ataque contra el Re/chstag.el cual, según el horóscopo del rotativo, tendría lugar en pocos días.
Y efectivamente, tan sólo unas horas después del espectáculo del "mago de Hitler", la noche del lunes 27 de febrero, el Reichstag fue pasto de las llamas. Hitler y el partido nazi no tardarían en acusar de ello a los comunistas, teniendo vía libre para una persecución sin parangón contra sus enemigos políticos. En el lugar de los hechos fue encontrado el joven holandés Marius van der Lubbe, en pleno ataque de histeria y semidesnudo.Trasladado a comisaria, en su poder se halló un carnet del Partido Comunista holandés. Aunque el caso estaba lleno de irregularidades -casi nadie duda de que fueron los propios nazis los autores del incendio-, Der Lubbe fue acusado de alta traición y decapitado en enero de 1934. Sin embargo, hubo otra víctima de aquel incidente que murió mucho antes: el propio Erik Jan Hanussen. El 25 de marzo de 1933 tres hombres de las SA, el ejército privado de Hitler, se habían presentado en el apartamento del mago y le condujeron a los barracones de la Gestapo. Allí le asestaron tres disparos a quemarropa que le destrozaron el cráneo. Sin documentación, su cuerpo fue arrojado a las afueras de Berlín. Con su muerte, provocada quizá por su funesto vaticinio o porque se había convertido en un personaje incómodo para los nacionalsocialistas, quedaron muchas preguntas en el aire acerca de la verdadera relación de los nazis, y en concreto de Hitler, con la astrología y el ocultismo imperantes en la Alemania de los años 30.


• Inteligencia británica y guerra "mágica"
No sólo en el bando nazi recurrieron a las ciencias ocultas y a la astrología al servicio de la máquina bélica. Cuando Churchill tuvo conocimiento de la utilización de astrólogos y "magos" al servicio de Hitler, hizo lo propio para contrarrestar aquella influencia "sobrenatural". En mayo de 2008 el Gobierno británico desclasificó varios documentos hasta entonces secretos que desvelaban precisamente esto: que el MI5 había reclutado a astrólogos y adivinos en la lucha contra el nazismo.
Una unidad especial del Servicio Secreto creada por Churchill durante la guerra, con la finalidad de ayudar a la resistencia en los países ocupados por los nazis, y cuya función principal era perpetrar actos de sabotaje englobados dentro de la guerra psicológica y la propaganda negra, el SOE -Special Operations Executive-, con diversos departamentos secretos que señan los responsables, entre otras cosas, del engaño urdido contra Rudolf Hess, contrató los servicios del astrólogo y escritor alemán de origen húngaro Louis de Whol. Su misión: interpretar el horóscopo y las cartas astrales de los líderes nazis para "anticiparse" a las acciones de Adolf Hitler y adivinar su estrategia a seguir en las operaciones militares.
Este polifacético y orgulloso personaje, no menos extraño que Hanussen o Emst Krafft, aunque igual de extravagante que el primero, era un aristócrata algo charlatán, aficionado a los habanos y a las fiestas de la alta sociedad londinense. Había convencido al almirante John Godfrey -director de la inteligencia naval- y a otros miembros de su círculo de amigos -Charles Hambro, cabeza del SOE, o Lord Halifax, secretario del Foreign Office- de la necesidad de revelar, tras trazar su horóscopo, si Hitler se encontraba "eufórico o pesimista" a la hora de emprender una determinada acción bélica o una ofensiva contra los ejércitos aliados.
En los informes desclasificados se indica cómo algunos agentes del M/5 consideraron aquella decisión como una "supina estupidez" e intentaron desprestigiar la figura del astrólogo describiéndole como "un hombre afeminado de vanidad desmesurada; un propagandista nato cuya afición a los uniformes nazis sólo es superada por su afición a disfrazarse de travestí". 

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Pero precisamente propagandistas natos eran lo que necesitaba la Inteligencia británica y por tanto De Whol jugaría un importante rol en el denominado "Equipo o Grupo Negro" -Black Team- de Churchill, una unidad secreta de la SOE especializada en propaganda negra que también se valía del ilusionismo en el campo de batalla -ver recuadro inferior- para sembrar la confusión y el desconcierto en el enemigo. La principal misión del astrólogo húngaro, además de trazar horóscopos, fue similar a la de Krafft en § Alemania: producir espurios panfletos manipulando las profecías de Nostradamus, que señan lanzados sobre Alemania. En 1940 pasó a dirigir el Departamento de Investigación Psicológica de Londres y más tarde trabajaría con el maestro en falsificaciones de documentos Eric Hall. Su principal cometido sería crear una versión falsa de la popular revista alemana de as-trología Zenit. Su intención era minar con sus falsos pronósticos la moral de los alemanes. En abril de 1943 De Whol y Hall trabajaron en una edición especial de Zenit, esperando astutamente hasta junio para distribuirla con fecha del mes de abril. De esta forma, como apunta Lesta, podían "predecir" sucesos que de antemano ya sabían que era ciertos. Aunque algo ingenuo, el plan podría servir para confundir a los alemanes, muchos, seguidores incondicionales de los astros.
Hall y De Whol se informaron de las fechas en que los submarinos nazis habían sido hundidos para "adelantarse" a los funestos acontecimientos. Quizá de esta forma los oficiales de los submarinos alemanes podrían llegar a sublevarse. Sin embargo, los "espías" de las estrellas cometieron un error fatal e imperdonable a la hora de falsificar la revista: la titularon Der Zenit, cuando su verdadero nombre en alemán era Zenit, sin artículo. El plan, como era de esperar, fracasó estrepitosamente. De Whol, que vivía un retiro dorado en Londres en tiempos de guerra, rodeado de todo tipo de lujos, fue poco tiempo después enviado por Churchill a EEUU con la intención de impulsar la entrada de éste en el conflicto.


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• La Bestia 666 y el "escudo" de protección

Menos clara está la participación del mago y ocultista británico Aleister Crowley en la guerra "mágica". Éste se encargaría de afirmar años después que mantuvo estrechos contactos con mandatarios británicos durante el conflicto y que convenció a las autoridades -y principalmente a Winston Churchill- para que utilizasen la "V" como símbolo de protección, la cual, según el mago, no sería sino un
antiguo símbolo satánico egipcio de destrucción. Lo cierto es que existen varias instantáneas del Primer Ministro en Downing Street haciendo el famoso gesto con su mano derecha ante las cámaras pero es más que probable que se tratase del símbolo de victoria -victory-. No obstante, al parecer el mandatario británico, siguiendo el consejo del místico W. T. Pole, pidió a todos los ingleses que guardasen cada día un minuto de silencio y oración durante la conflagración, lo que para el Führer era, según algunos, "el arma más secreta de Churchill". El británico, a decir de varios historiadores, también decía haber experimentado, como Hitler, visiones premonitorias que le habrían salvado de un gran peligro. Fuese verdad o no, lo cierto es que algunos dirigentes nazis creían que las campanas de Londres poseían un extraño poder mágico que protegía a la capital inglesa de los bombardeos de la Luftwaffe. Nada menos.
Durante el ataque alemán a Londres, en junio de 1940, la maestra de Wicca británica, Dorothy Clutterbuck, organizó un aquelarre que tomó el nombre de "Gran Círculo Protector", a través del cual se constituyó una especie de "red de protección psíquica" que, formada por numerosas "brujas" seguidoras de las tradiciones del antiguo mundo celta, pretendía evitar un daño terrible contra su pueblo. Por su parte, y como señala nuestro colaborador José Gregorio González, experto en ocultismo del Tercer Reich, la célebre teósofa Dion Fortune, adepta de la Golden Dawn -cuyo miembro más célebre fue el citado Crowley-y fundadora de la sociedad secreta "Fraternidad de la Luz", organizó entre 1939 y 1942 unprograma de
"protección psíquica" articulado en sesiones semanales consistente en visua-lizaciones cada domingo, en las que los miembros de su organización "imaginaban" a los espíritus y ángeles de Gran Bretaña para que intercedieran en favor de los aliados en la lucha; aquellos esfuerzos los registró la ocultista británica en unaserie de cartas que escribió en aquella época.
Aunque más que probablemente aquellos actos no tuviesen efecto alguno sobre la moral enemiga, lo cierto es que muchas personas creían en ese poder oculto y mágico y su contribución a la victoria aliada.


• La guerra de los brujos toca a su fin
Mientras tanto, en Alemania, ya desaparecido hacía más de una década Hanussen y caído en desgracia Krafft, entre otros ocultistas y astrólogos, algunos dirigentes nacionalsocialistas, como Himmler, seguían recurriendo a la ayuda de místicos y visionarios en un intento desesperado por poner la contienda de su parte; como el astrólogo Wilhem Wulff, que tras pertenecer a la Sociedad Edda había sido encarcelado por la citada "Acción Hess" pero que, en los últimos meses de la conflagración, gracias a sus predicciones, fue integrado por el reichsführer en su equipo personal de astrólogos. Según contaría más tarde el propio Wulff en su libro £/ Zodíaco y la Esvástica, fue obligado por las SS a trabajar para la Ahnenerbe, la "Sociedad Herencia Ancestral" creada por Himmler para hallar los orígenes "míticos" de la raza aria.
La "Guerra de los Brujos", como se denominó extraoficialmente a este conjunto de operaciones encubiertas que se valieron de la desinformación, el ocultismo y la astrología para neutralizar al enemigo, si no decisiva, si fue un elemento más de no poca importancia dentro del engranaje de la maquinaria bélica, tan compleja como devastadora.
Sea como fuere, los hados, si es que intervinieron en el conflicto, se alinearon finalmente con el bandoaliado, contribuyendo a la destrucción del fantasma del nazismo, un ente diabólico que había sembrado la muerte y la destrucción por toda Europa. 

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• El Palacio del Ocultismo

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El centro de operaciones "mágicas" de Hanussen se hallaba en el número 16 de la üetzenburgstrasse de Berlín. Se trataba de un antiguo palacete versallesco convertido por el mago en una mezcla de templo neopagano con lo último en tecnologías que grababan todo lo ocurrido en su interior. Un antiguo gabinete de las maravillas moderno con relieves mitológicos y astrológicos, símbolos esotéricos y estatuas de dioses clásicos que flanqueaban innumerables estancias, entre ellas, el "Salón del Silencio", donde mediante un mecanismo secreto el mago era capaz de elevarse por encima de su selecto público, como si (evitase. Pero el verdadero sanctasanctórum del palacio era la llamada "Habitación de Cristal", donde Hanussen, ahora reconvertido en visionario del Reich. concedía acambio de una suculenta cantidad de dinero sus lecturas privadas a un grupo reducido de espectadores.
La estancia estaba decorada con estatuas de Buda y dioses hindúes, con jaulas que contenían serpientes y otros reptiles. Y en el centro de la misma se hallaba una mesa de cristal de forma circular donde tenían lugar las sesiones mediúmnicas. Decorada con los 12 signos del Zodíaco. Hanussen se colocaba en el centro, sentado en el interior de la mesa. Gracias a un mecanismo complejo hacía girar la superficie de la mesa y. cual ruleta, los símbolos zodiacales y esotéricos giraban proyectando formas sinuosas en toda la estancia. Una vez detenida, el mago procedía a interpretar los signos dependiendo de su situación con respecto a los invitados sentados a la mesa. Aquel fue el célebre "Oráculo de Hanussen", pero el ilusionista pudo disfrutar poco tiempo de su templo sagrado en el que recibía a sus invitados con el saludo nazi, el mismo que patentaron aquellos que ordenaron su ejecución.  

• Jasper Maskelyne, el mago de la guerra


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Durante el conflicto los servicios secretos británicos se valieron de las habilidades en el campo de la prestidigitación y el ilusionismo de Jasper Maskelyne. el llamado "mago de la guerra". Jasper, tercera generación de una familia de reputados ilusionistas ingleses, tras haber cosechado grandes éxitos, decidió en 1940 ingresar en el Ejército. Sin embargo, sería rechazado varias veces debido a su edad -tenía 37 años- y a su falta de instrucción. No obstante, el 14 de octubre de 1940, tras realizar una demostración de sus habilidades ante un inspector general -al que engañó escondiendo un nido completo de ametralladoras que no eran sino palos de escoba-, entró a formar parte del Regimiento Real de Ingenieros, ingresando en la unidad de camuflaje.
Tras su éxito camuflando armamento falso fue enviado al Norte de África donde formó su propio pelotón con carpinteros, ceramistas, caricaturistas. .. que recibió el nombre oficial de "Sección Experimental de Camuflaje", pero que Maskelyne denomina Magic Gang. En junio de 1941. cuando los ingleses buscaban una forma de proteger Alejandría de los ataques del enemigo, el mago creó una falsa ciudad en Maryut Bay en la que utilizó edificios, tanques y cargas explosivas de cartón piedra que confundieron a los pilotos alemanes. Apagadas todas las luces de la verdadera Alejandría e iluminada la falsa, los nazis herraron en el blanco durante dos noches consecutivas, creyendo que su misión había sido un completo éxito.
Tras sus logros. Jasper recibió encargos tan importantes como la protección del Canal de Suez, uno de los puntos estratégicos más relevantes. Lo consiguió cegando a los pilotos enemigos con 21 luces antiaéreas gracias a un sistema de espejos giratorios que fue llamado "Torbellino de Luces' o "Manto Negro".
Además hacía creer al enemigo que se hallaba ante tanques que no eran sino camiones camuflados. Su ac-
ción más célebre fue en la batalla de El Alamein, donde puso sus técnicas al servicio del general Montgo-mery. Recientemente se editó una biografía novelada sobre el personaje: El mago de la guerra, de David Fischer -Almuzara, 2007-.

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• Hanussen, detective psíquico

Entre otras actividades "mágicas" Hanussen puso sus dotes al servicio de la policía en investigaciones de asesinato. El más célebre de ellos fue el caso del asesino en serie Peter Kurten, bautizado por la prensa como "El Vampiro de Dusseldorf" o "El Tigre del Ruhr", que haría célebre la película de Fritz Lang. En febrero de 1929 había aparecido en la ciudad alemana el cadáver salvajemente mutilado de una niña de nueve años. Había sido violada, apuñalada y parcialmente quemada. Después, serían encontrados otros ocho cuerpos de mujeres jóvenes y niñas que habían muerto estranguladas o golpeadas con un martillo. Además, evisceraba a algunas de sus víctimas o les infligía mordiscos en el cuello y otras zonas del cuerpo, alcanzando el orgasmo ante la visión y el sabor de la sangre -de ahí el sobrenombre de "vampiro*-. Mas de 300 detectives aficionados, psíquicos y telepatas se entregaron a la caza del asesino, sin ningún fruto. Finalmente y aunque Hanussen, a través de los periódicos, había publicado el análisis grafológico del asesino e Invitó a éste a entregarse, el mago fue apartado de la investigación como el resto de "detectives psíquicos". Peter Kurten sería detenido en 1930 casi por casualidad. Murió ejecutado en 1931.


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